“Como sacaba buenas notas, los profesores me aconsejaban hacer una carrera, pero yo tenía claro que quería hacer FP”: entrevista a Vanessa Laura Oprea.

Vanessa se describe como una persona muy alegre y optimista, y solo hace falta compartir un rato con ella para ver que son dos conceptos que la definen bien. Vinculada a la Fundación Impulsa desde hace tres años, durante este período ha destacado por su compromiso, constancia e implicación en su itinerario formativo. Después de cursar el grado medio de Electromecánica de Vehículos Automóviles con muy buenos resultados —con una media de 9 y reconocimiento de excelencia académica por parte del Ayuntamiento de Igualada—, actualmente está cursando el grado superior en el mismo ámbito, manteniendo un alto rendimiento y cumpliendo con los compromisos de la Beca Impulsa. Desde los siete años tiene un sueño y, con una seguridad admirable, asegura que está convencida de que logrará hacerlo realidad.

¿Qué te llevó a estudiar electromecánica?
Desde pequeña siempre me han gustado los coches. No jugaba con muñecas, sino con coches, aviones o helicópteros. Cuando nos trasladamos a Igualada, empecé a ir a circuitos y, con siete años, ya tenía claro que quería dedicarme a algo relacionado con los coches. Desde muy pequeña decía que quería ser la mecánica de Fernando Alonso, y mi trayectoria académica ha estado marcada por la idea de conseguir mi sueño.

“Desde muy pequeña decía que quería ser la mecánica de Fernando Alonso, y mi trayectoria académica ha estado marcada por la idea de conseguir mi sueño”

¿Qué es lo que te atrae de este ámbito?
Soy muy inquieta y me gusta trabajar con las manos, hacer cosas. Mucha gente me decía que, como era chica, no debería querer ensuciarme o que no me gustaría el mundo de la automoción. Por suerte, mi familia siempre me ha apoyado, pero en la escuela no siempre fue así, y muchos profesores intentaron quitarme esa idea de la cabeza.

¿Querían que te dedicaras a otra cosa?
Sí, como sacaba muy buenas notas, los profesores me aconsejaban hacer bachillerato y después alguna carrera, pero yo tenía claro que quería hacer FP: es un recorrido quizás más lento, pero te permite asegurarte de que es lo que realmente te gusta y, sobre todo, ganar experiencia.

“Como sacaba muy buenas notas, los profesores me aconsejaban hacer bachillerato y después alguna carrera, pero yo tenía claro que quería hacer FP”

¿Recuerdas cuál fue el momento en que decidiste este camino formativo?
Sí. En 3º de ESO ya lo tenía claro, pero recibí muchos comentarios en contra. Un día, después de ir al Salón de la Enseñanza, me cansé y reuní a los profesores que me decían que no era una buena opción. Les expliqué que quería probarlo, que si me equivocaba ya rectificaría, pero que era mi decisión. Fue un momento importante, porque tuve que plantarme. Ahora estoy muy contenta de haberlo hecho y, a pesar de los comentarios en contra, haber decidido hacer FP, porque me ha abierto muchas puertas. Incluso participé en una competición catalana de mecánica de nuevas tecnologías y quedé cuarta entre una veintena de participantes.

¿Has tenido alguna dificultad por ser mujer en un ámbito tan masculinizado?
En general, con los compañeros no he tenido problemas. En el grado medio éramos cuatro chicas entre cuarenta chicos, y ahora en el grado superior somos tres en una clase de treinta, pero siempre ha habido muy buen ambiente. Donde sí encontré muchas dificultades fue a la hora de buscar prácticas. Fui a más de veinte talleres y todos me decían que no por ser chica: me decían que no tenían vestuario para chicas, que no sería capaz de hacer el trabajo o que no tenía suficiente formación. Me menospreciaron mucho. Finalmente, en el último taller al que fui me dieron una oportunidad, y fue clave, porque, si no, me quedaba sin poder hacer las prácticas por ser chica.

“Fui a más de veinte talleres a pedir prácticas y todos me decían que no por ser chica […] me menospreciaron mucho”

A pesar de las dificultades, no te has rendido y has completado el grado medio con muy buenos resultados y ahora estás cursando el grado superior. ¿Cuál ha sido el mayor reto?
Desde el punto de vista académico, no he vivido el grado medio como un gran reto, porque es un ámbito que me entusiasma y me he esforzado mucho. Lo más difícil han sido los comentarios del entorno, que no afectaban a mi rendimiento, pero sí eran molestos. Ahora el grado superior sí está siendo más complejo, porque es más exigente y, además, me estoy preparando bien para poder acceder a la universidad y compaginar estudios y prácticas. Esa preparación no es nada fácil. Pero tengo claro que quiero llegar bien preparada y haré todo lo que esté en mis manos para conseguirlo. Es mi sueño desde pequeña: llegar al mundo de la mecánica de competición; y esa es mi principal motivación para seguir esforzándome.

¿Cómo conociste la Fundación Impulsa?
Yo estaba en 4º de ESO cuando la Fundación Impulsa empezó a trabajar con jóvenes de la Anoia, y mi tutor, que sabía que yo quería hacer FP, no dudó en proponerme acceder a la beca que ofrece Impulsa.

¿Qué ha significado para ti contar con la Fundación Impulsa?
Pues la verdad es que poder contar con la Fundación Impulsa ha significado mucho para mí, porque, más allá de la parte económica, que obviamente es una gran ayuda, siempre he contado con una técnica de referencia de Impulsa y con mi mentor, y me han ayudado muchísimo; han sido un apoyo muy grande. Y también valoro muchísimo las formaciones que ofrecen desde Impulsa, sobre todo las de gestión emocional, que, en momentos complicados como cuando no encontraba lugar donde hacer las prácticas, me sirvieron mucho para saber gestionar la situación.

“Valoro muchísimo las formaciones que ofrecen desde Impulsa, sobre todo las de gestión emocional, que, en momentos complicados como cuando no encontraba lugar donde hacer las prácticas, me sirvieron mucho para saber gestionar la situación”

¿Hay algún momento de tu paso por la Fundación Impulsa que te haya marcado especialmente?
Todos los momentos compartidos con la técnica y con el mentor han sido importantes; el hecho de saber que hay alguien detrás que se preocupa por ti, que te escucha y que te ayuda, es un apoyo muy importante. De hecho, ahora que ya no hago mentoría de manera formal, aunque la relación continúa, echo de menos aquellos momentos de conversación tranquila, de compartir tiempo: recuerdo como un momento muy especial el día que terminamos la mentoría y mi mentor me dijo que, pasara lo que pasara, no me rindiera, porque él sabía que yo podría hacer lo que me propusiera. Es un consejo sencillo, pero en el contexto y la manera en que me lo dijo fue un momento muy importante para mí.

“Mi mentor me dijo que, pasara lo que pasara, no me rindiera, porque él sabía que yo podría hacer lo que me propusiera. Es un consejo sencillo, pero en el contexto y la manera en que me lo dijo, fue un momento muy importante para mí”

Además de la mentoría y las formaciones, Impulsa también te llevó a hacer voluntariado. ¿Cómo lo has vivido?
Fui monitora y animadora en diferentes actividades, ayudaba en el montaje y desmontaje de eventos y dinamizaba actividades. Acompañaba a personas con necesidades especiales, y esta experiencia me ha aportado mucho porque me ha hecho ver que realmente, a pesar de las dificultades, es muy importante reír y compartir momentos que permitan que todo el mundo pueda disfrutarlos. Es una sensación que encuentro muy bonita y realmente me ha llenado mucho.

Si miras atrás, ¿crees que has cambiado desde que empezaste con Impulsa?
La verdad es que sí, porque antes era muy tímida y cerrada. Con el apoyo de Impulsa y las formaciones que nos han ofrecido, he aprendido a ser más abierta, a relativizar y a no preocuparme tanto por el qué dirán. Ahora soy más segura y más tranquila.

“Con el apoyo de Impulsa y las formaciones, he aprendido a ser más abierta, a relativizar y a no preocuparme tanto por el qué dirán. Ahora soy más segura y más tranquila”

¿Cómo imaginas tu futuro?
Me imagino estudiando y trabajando en lo que me gusta, viajando por el mundo como ingeniera de competición. Es mi meta, y estoy segura de que lo conseguiré.

Completa la frase. En una palabra, la Fundación Impulsa es…
Impulso. Es muy básica, pero tiene mucho sentido: impulso a los estudios, al crecimiento personal… a la vida.

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