Jóvenes Impulsers participan en una formación sobre estrés impulsada por la Fundación Impulsa y el programa Ocell de Foc

La Fundación Impulsa sigue apostando por el trabajo en red con las entidades del territorio para ofrecer un acompañamiento más completo a los jóvenes Impulsers. En este marco, a lo largo de estas semanas se ha organizado una formación centrada en la gestión del estrés y la sobrecarga emocional, aprovechando los recursos formativos ya desplegados en el territorio por parte del Programa Ocell de Foc del núcleo Osona – Berguedà – Lluçanès y Ocell de Foc Bages – Moianès – Solsonès. En este caso, la formación ha servido para dotar a los jóvenes de herramientas prácticas para afrontar situaciones de presión o exceso de tareas en su día a día.

Durante la sesión, los participantes han podido reflexionar sobre cómo identificar situaciones de estrés, entender mejor las emociones asociadas a momentos de exigencia académica o personal y conocer estrategias para gestionarlas de manera saludable.

Esta iniciativa pone de manifiesto la importancia de conectar a los jóvenes con la red de recursos y profesionales especializados que ya existen en el territorio, aprovechando el conocimiento y la experiencia de entidades que trabajan en ámbitos como el bienestar emocional y la salud mental.

Este tipo de acciones forman parte del modelo de acompañamiento integral de la Fundación Impulsa y se desarrollan en los diferentes territorios donde la entidad está presente. Trabajar conjuntamente con los agentes del territorio permite actuar de manera preventiva y cercana, reforzando el acompañamiento a los jóvenes más allá del ámbito académico y profesional y contribuyendo a su bienestar emocional.

“Impulsar a jóvenes con talento y ganas de crecer es una de las mejores inversiones que podemos hacer como sociedad” entrevista a Josep Maria Bagudà Serenó

Casado y padre de cuatro hijos, Josep Maria Bagudà combina la vida familiar con una amplia trayectoria profesional. Natural del Empordà y establecido en Girona, es economista, consultor y socio en ERA Group, además de profesor de Empresa Familiar en la Universitat de Girona. También es embajador de la Fundació Impulsa en el Gironès, un rol que asume con entusiasmo porque cree que ayudar a los jóvenes es invertir en el futuro de la sociedad.

Con una carrera consolidada en el mundo empresarial, Bagudà ha trabajado durante años en proyectos internacionales y en cargos directivos del sector turístico antes de dedicarse plenamente a la consultoría. Actualmente, lidera proyectos para reducir costes y mejorar la eficiencia de las empresas, especialmente las familiares.

¿Qué es lo que más valoras de tu trabajo como consultor?
Lo más interesante es poder trabajar con muchas empresas diferentes y ver cómo, con tu asesoramiento y ayuda, consiguen mejorar y reforzar sus ventajas competitivas. Cuando percibes que realmente aportas valor, la satisfacción profesional es muy grande.

¿Recuerdas cómo fue tu entrada en el mundo laboral?
Sí. Siempre he tenido claro que trabajar es un valor positivo. Empecé joven, primero con trabajos de verano, y después de forma más profesional en el sector bancario. Aun así, pronto vi que aquello no era para mí y di el paso hacia la empresa privada y la consultoría. Nunca he tenido grandes dificultades para incorporarme al mundo laboral, y me siento afortunado por ello.

«Siempre he tenido claro que trabajar es un valor positivo»

¿Qué consejos darías a jóvenes que están empezando?
Hay que ser trabajador, persistente y avanzar cada día un poco más. El esfuerzo, la dedicación y el compromiso dan resultados, y eso permite crecer profesionalmente. Lo más importante es trabajar con sentido común, pensar bien las cosas y avanzar sin escatimar esfuerzos, buscando la mejora constante y siendo persistente. También hace falta paciencia. Aunque vivimos en un mundo donde todo va muy rápido, no podemos querer ser capitán antes que marinero.

«En un mundo donde todo va tan rápido no podemos querer ser capitán antes que marinero»

¿De dónde nace tu sensibilidad por la educación y la apuesta por los jóvenes?
Cuando dejé el mundo directivo para dedicarme a la consultoría, sentí la necesidad de hacer cosas diferentes, con más impacto social. Fue entonces cuando apareció la oportunidad de colaborar con la Fundació Impulsa, y enseguida me atrajo. Siempre he pensado que la educación es uno de los pilares fundamentales de la sociedad. Impulsar a jóvenes con talento y ganas de crecer es una de las mejores inversiones que podemos hacer como sociedad.

¿Qué papel tiene la Formación Profesional en la educación?
Cada vez cuesta más encontrar buenos profesionales de oficio: albañiles, fontaneros, carpinteros. La FP de calidad es esencial para las empresas y para la sociedad. No todo el mundo tiene que ir a la universidad, y muchas veces hoy tiene más sentido ser un excelente profesional de un oficio que un titulado sin salida. La FP ofrece oportunidades reales y directas.

«La FP ofrece oportunidades reales y directas»

¿Cómo conociste la Fundació Impulsa?
Fue a través de Carles Cuyàs, entonces presidente. Cuando la conocí, vi que la Fundació Impulsa era un proyecto muy serio y profesional, con un equipo comprometido y una metodología muy clara. El trabajo que realiza la Fundación tiene un gran valor social y un impacto directo en el futuro de los jóvenes y del territorio.

¿Qué implica ser embajador de la Fundación en el Gironès?
El embajador es una figura de conexión con el territorio. Nos encargamos de acercar la Fundación a las empresas locales, a las escuelas y a las instituciones, actuando como puente para que se impliquen en el proyecto. En definitiva, abrimos puertas y creamos sinergias.

¿Puedes poner un ejemplo concreto de una acción reciente que hayas impulsado?
Uno de los casos más recientes fue conseguir que una empresa de la zona se incorporara al programa de colaboración con Impulsa y apoyara a un número significativo de jóvenes becados. Ver cómo estas alianzas toman forma es muy estimulante.

¿Cómo está evolucionando el proyecto en el Gironès?
Avanzamos paso a paso. Nos gustaría ir más rápido, pero las cosas hay que hacerlas bien y consolidarlas. Actualmente, tenemos casi treinta jóvenes becados en la comarca, y la respuesta del territorio es muy positiva. Es un proyecto muy bien estructurado, fácil de explicar y muy bien recibido por las empresas, porque entienden que es una apuesta ganadora para todos.

«Actualmente, tenemos casi treinta jóvenes becados en la comarca (Gironès), y la respuesta del territorio es muy positiva»

¿Por qué consideras que esta ayuda es tan necesaria para los jóvenes?
Cuando conoces de cerca a los jóvenes de la Fundació Impulsa, te das cuenta de que tienen ganas de hacer cosas y de aprender. Son jóvenes seleccionados por su compromiso y motivación, y el apoyo que reciben les ayuda a abrirse camino. Su energía e ilusión son contagiosas.

¿Qué te aporta personalmente hacer voluntariado con la Fundació Impulsa?
Me aporta una gran satisfacción personal. Te hace sentir que lo que haces tiene un impacto más allá de ti mismo. No lo haces por interés propio, sino por una causa que ayuda a personas que lo necesitan. Siempre pienso que, si algún día mis hijas necesitaran una ayuda, me gustaría que encontraran un apoyo como el que proporciona la Fundació Impulsa.

¿Cómo imaginas el futuro de la Fundació Impulsa y de territorios como el Gironès dentro de diez años?
Lo veo grande, creciendo, extendiéndose por toda Cataluña y manteniendo un modelo de gestión como el actual pero con mayor presencia en el territorio, en todas partes: en ciudades grandes, pequeñas… convirtiéndose en una fundación líder.

Completa la frase. En una palabra, la Fundació Impulsa es…
Oportunidades.

Georgina Comas, nueva Embajadora de la Fundación Impulsa en La Selva

La Fundación Impulsa amplía su red de Embajadores con la incorporación de Georgina Comas en la comarca de La Selva. Se incorpora en un momento significativo para la comarca, ya que el curso 2025-2026 es el primero en el que la Fundación Impulsa ha becado a seis jóvenes en el territorio.

Química e ingeniera de materiales, con formación en dirección empresarial (MBA), Comas forma parte de la tercera generación vinculada al grupo TMCOMAS y, en 2019, cofundó el Centro Politécnico Comas (Comastech) y la Fundación Comas, impulsando un modelo educativo innovador, conectado con la empresa y orientado a la empleabilidad. Desde 2025 ejerce como CEO de Comastech, liderando el proyecto con una visión estratégica centrada en la innovación, la transferencia de conocimiento y el desarrollo de talento técnico cualificado. Apuestan por una formación arraigada en el territorio pero con mirada de futuro, impulsando activamente las vocaciones STEM y el liderazgo femenino.

Comas destaca que lo que la ha motivado a sumarse al proyecto de la Fundación Impulsa es “la apuesta clara y coherente por la igualdad de oportunidades a través de la educación, con una mirada profundamente humana y arraigada al territorio”.

A lo largo de su trayectoria profesional ha constatado que el talento joven está presente en todas partes, pero que no siempre dispone de las mismas condiciones para crecer y desarrollarse. En este sentido, subraya que la Fundación Impulsa da respuesta a esta realidad no solo con apoyo económico, sino también con acompañamiento, orientación y confianza.

“Comparto plenamente esta visión: invertir en educación es invertir en personas y en futuro. Asumir el rol de Embajadora en La Selva es, para mí, una oportunidad para sumar esfuerzos, generar alianzas y contribuir activamente a crear oportunidades reales para que ningún joven con talento se quede atrás.”

En el marco de la Embajaduría (figura clave dentro del modelo de Impulsa), Georgina Comas asumirá el compromiso de crear vínculos y sumar esfuerzos para avanzar en el objetivo social de la Fundación en el territorio. Ejercerá también la representación institucional de Impulsa en actos y eventos de la comarca, fomentando relaciones de confianza con el tejido económico, social e institucional de La Selva. Su rol incluirá impulsar alianzas estratégicas y nuevas colaboraciones que permitan ampliar el impacto social del proyecto, así como contribuir activamente a dar visibilidad a la labor y a los resultados de la Fundación, reforzando la conexión entre educación, empresa y oportunidades para el talento joven.

La red de Embajadores, personas arraigadas al territorio con una trayectoria profesional relevante que, de forma altruista, acercan el proyecto al tejido social y empresarial, está actualmente formada por Jordi Rabat en La Garrotxa, Xavier Francàs en el Berguedà, Anna Guixà en el Moianès, Xavier Carles en la Anoia, Josep Maria Bagudà en el Gironès, Salvador Ramon, Tania Nadal y Montse Argemí en el Vallés Oriental, Gerard Albertí en el Baix Empordà, Imma Riba y Xavier Corrons en el Bages, Jaume Gelada en el Pla de l’Estany y Xavier Montoliu en el Alt Penedès. Todos ellos comparten el compromiso de impulsar oportunidades para los jóvenes en sus respectivos territorios y trabajar para que ningún talento se quede atrás.

El Patronato, los Embajadores y el equipo de la Fundación Impulsa se reúnen para hacer balance y trabajar conjuntamente las líneas de futuro de la entidad

La Fundación Impulsa ha celebrado un encuentro conjunto del Patronato y los Embajadores de los diferentes territorios con todo el equipo, un espacio de trabajo y conexión que ha permitido generar momentos de debate y trabajo, así como alinear acciones futuras con el objetivo de ampliar año tras año el número de ayudas para que jóvenes en situación de vulnerabilidad y con motivación puedan cursar un ciclo de Formación Profesional.

Durante la sesión se ha realizado un balance de estos primeros 11 años y del impacto que ha tenido la entidad, becando a más de 780 jóvenes, de los cuales más del 80% se gradúan.

Al mismo tiempo, el encuentro ha sido un espacio para compartir la evolución del Plan Estratégico, que marca la hoja de ruta de la Fundación para seguir ampliando su impacto en el territorio y consolidar el modelo de acompañamiento integral a los jóvenes.

Uno de los aspectos destacados de la jornada han sido las dinámicas de trabajo realizadas en distintos grupos, donde se ha podido reflexionar sobre los valores de la entidad y cómo estos se reflejan en las decisiones y en el día a día de la organización.

Durante la reunión también se han puesto a debate otras cuestiones clave del proyecto Impulsa, como el vínculo que se genera entre jóvenes y empresas, una herramienta muy importante para mejorar el conocimiento de los jóvenes sobre el mundo laboral.

Un encuentro muy provechoso que ha servido para trabajar en equipo, generar sentimiento de pertenencia y marcar objetivos compartidos del proyecto.

La Fundación Impulsa refuerza su arraigo territorial con la nueva adhesión al programa Ocell de Foc en el Gironès – La Selva

La Fundación Impulsa continúa avanzando en su compromiso de acompañar a los jóvenes no solo en el ámbito académico y profesional, sino también en su bienestar emocional, reforzando alianzas con proyectos clave del territorio. En este marco, Impulsa colabora con Ocell de Foc, una iniciativa de referencia en salud mental juvenil, como entidad satélite dentro de su red territorial. Este mes de febrero se ha formalizado la nueva adhesión en el territorio del Gironès – La Selva, ampliando así la presencia de Impulsa dentro de la red territorial del programa.

Ocell de Foc – EcoJove (en el marco del Departamento de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Catalunya) es un programa dirigido a jóvenes de entre 16 y 30 años, especialmente a aquellos que afrontan problemáticas de salud mental, con el objetivo de acompañarlos hacia su autonomía y la mejora de su calidad de vida. En este caso, como entidad satélite, la Fundación Impulsa apoya activamente el proyecto contribuyendo a:

  • La difusión de los servicios y recursos disponibles para los jóvenes.
  • La derivación de jóvenes que puedan necesitar acompañamiento o recursos vinculados a la salud mental.
  • La participación en la red territorial, compartiendo conocimiento, experiencias y buenas prácticas.
  • El refuerzo de la viabilidad y el impacto del proyecto en el territorio.

Este rol consolida a Impulsa como una entidad referente y conectada a los ecosistemas locales, capaz de sumar esfuerzos con otros agentes sociales para ofrecer respuestas más completas y ajustadas a la realidad de los jóvenes.

Actualmente, esta presencia territorial está activa en los siguientes núcleos de Ocell de Foc:

  • Núcleo Xarxa Jove Osona–Berguedà–Lluçanès
  • Núcleo Bages–Moianès–Solsonès
  • Núcleo Gironès–La Selva
  • Núcleo Pegàs de Foc (Garrotxa, Empordà, Ripollès)
  • Ocell de Foc Volant (Terrassa) 
  • Núcleo Sabadell

Esta presencia activa en el territorio permite trabajar desde la proximidad, detectar necesidades reales y activar los recursos adecuados en el momento oportuno. La vinculación con Ocell de Foc responde a esta visión: entender el territorio como una red compartida y el acompañamiento a los jóvenes como una responsabilidad colectiva. Asumir el rol de entidad satélite refuerza el compromiso de Impulsa de formar parte de los proyectos que ya operan en el territorio e incorporarlos de forma natural en el itinerario de los jóvenes Impulsers, ampliando así el acompañamiento más allá del ámbito académico y profesional.

Una quincena de empresas participan en la cuarta sesión de Connectem amb Impuls_@ visitando la Organización Impulsora osonense Esbelt

El pasado jueves celebramos la cuarta edición de Connectem amb Impuls_@ en las instalaciones de Esbelt, empresa referente en la comarca de Osona y Organización Impulsora de la Fundación Impulsa.

Lara Aragonès, CEO de Esbelt, explicó qué hace la empresa en Manlleu, donde producen bandas transportadoras de alta calidad y especialización que llegan a clientes de todo el mundo. También conocimos su firme compromiso con el territorio y con el talento joven, habiendo incorporado a su equipo a algunos jóvenes Impulsers. Desde la Fundación Impulsa queremos agradecer a todo el equipo de Esbelt la hospitalidad con la que nos recibieron y la generosidad a la hora de compartir su proyecto empresarial.

En la visita participaron una quincena de personas representantes de diferentes empresas del territorio Impulsa, así como varios miembros del Patronato:

  • Arnau Rovira, Alcalde de Manlleu 
  • Xevi Coromina Molist i Xavier Coromina Bosch, d’Euromat 
  • Oriol Antúñez de Formatgeries Montbrú 
  • Joan Comas de Postres Masgrau 
  • Alba Comellas, de Grup Gepork 
  • Carla Ferré i Gisela Gutiérrez, de Marlex 
  • Aida Moya, de Vilar Riba  
  • Pere Vallbona de GEPDRO 
  • Carles Sanz de Còdul gestió 
  • Anna Guixà, del Consell Empresarial d’Osona 
  • Presidenta i membres del Patronat de la Fundació: Andrea Carandell (Benito), Marc Rovira (Mimcord) i Carles Cuyàs (Fred Vic) 

“Desde Esbelt creemos firmemente que el talento del territorio se debe cuidar y promover. Espacios como este permiten conectar empresas y proyectos sociales que generan oportunidades reales para los jóvenes y que refuerzan la cohesión de nuestro ecosistema empresarial”, comenta Aragonès.

El ciclo Connectem amb Impuls_@ da continuidad a las visitas a empresas con el objetivo de crear espacios de encuentro entre organizaciones comprometidas con el futuro del talento joven y con el desarrollo del territorio.

Con un formato cercano y dinámico, estas sesiones permiten descubrir el día a día de las empresas anfitrionas, sus instalaciones, su arraigo territorial y las iniciativas de responsabilidad social que impulsan. También se convierten en un espacio para hacer networking, compartir experiencias y buenas prácticas, y profundizar en la labor que realiza la Fundación Impulsa en el acompañamiento de jóvenes en situación de vulnerabilidad socioeconómica.

Quopiam se convierte en Organización Honorífica de la Fundación Impulsa y refuerza su compromiso con los jóvenes

Quopiam se incorpora como Organización Honorífica de la Fundación Impulsa, formalizando un compromiso de responsabilidad social orientado a generar oportunidades reales para los jóvenes Impulsores y a contribuir a una sociedad con más oportunidades, independientemente de la situación económica de partida.

Esta alianza permite que jóvenes en situación de vulnerabilidad socioeconómica puedan acceder a estudios de Formación Profesional, gracias al modelo de becas y acompañamiento integral que impulsa la Fundación Impulsa desde hace más de 10 años, poniendo el foco no solo en la formación académica, sino también en el crecimiento personal y profesional.

El compromiso de Quopiam con la Fundación Impulsa conecta de manera natural con sus valores: poner a las personas en el centro, apostar por el talento y entender la tecnología como una herramienta al servicio del progreso y del desarrollo humano. Desde esta perspectiva, la colaboración con la Fundación Impulsa es una forma tangible de devolver valor a la sociedad e impulsar el potencial de jóvenes con motivación y capacidad, pero con menos oportunidades de origen.

“En Quopiam siempre hemos creído que la tecnología solo tiene sentido cuando ayuda a las personas. Colaborar con la Fundación Impulsa es una forma de reforzar esta idea: acompañar a jóvenes que se esfuerzan por crecer y que buscan construir un futuro con las mismas oportunidades que cualquier otro. Nos gusta pensar que, con nuestro apoyo, contribuimos a abrir puertas y dar impulso a trayectorias que apenas comienzan. Formar parte de esta iniciativa nos conecta con el territorio, con el talento y con las historias reales de los jóvenes que son protagonistas”, explica Òscar Barrabés, fundador.

Como Organización Honorífica, Quopiam pasa a formar parte del ecosistema de más de 220 empresas y organizaciones que hacen posible el proyecto de la Fundación Impulsa desde 2015. Un proyecto que ofrece a los jóvenes becados un apoyo económico, así como un ordenador portátil, formación en competencias transversales, orientación académica y laboral, vínculos con las empresas y un seguimiento personalizado por parte del equipo psicopedagógico y de las personas mentoras.

Por su parte, la directora de la Fundación Impulsa, Rosa Pujols, destaca que “la incorporación de Quopiam como Organización Honorífica refuerza el valor de las alianzas con empresas que comparten una visión comprometida con las personas, en especial, los jóvenes. Este apoyo nos permite continuar acompañando a jóvenes para que puedan construir su proyecto de vida y profesional con confianza y oportunidades reales.”

Rosa Pujols participa como ponente en una formación de Respon.cat, donde promueve la labor de la Fundación Impulsa como herramienta para trabajar la responsabilidad social en las empresas

Rosa Pujols, directora general de la Fundación Impulsa, participa como ponente en la sesión organizada por Respon.cat sobre La gestión responsable hacia la sociedad: estrategia de impacto. Una sesión en la que compartió mesa con Elena de Carandini Raventós (CEO de Castell de Raymat y Presidenta de la Fundación Comunitaria Raimat Lleida), Ferran Alemany i Figuerol (Gerente de Torrens i Mel Alemany) y moderada por Ester Benach Diaz (Formadora de Respon.cat).

Durante su intervención, Pujols destacó la importancia de la acción social preventiva explicando que varios estudios calculan que el abandono escolar prematuro tiene un coste estimado de unos 300.000 € por persona a lo largo de su vida, tanto para la administración como para la sociedad en su conjunto.

Desde la Fundación Impulsa trabajamos para generar oportunidades, becando y acompañando a jóvenes para que puedan graduarse en ciclos de formación profesional, y promoviendo la mentoría social a través de personas voluntarias que se convierten en referentes clave en su trayectoria vital y profesional.

Pujols afirmaba: “La implicación de las empresas y entidades impulsoras es clave, porque permite activar la responsabilidad social corporativa de manera tangible, a través del voluntariado y de la relación directa con los jóvenes, generando un impacto real en el entorno más cercano.”

Actualmente, el proyecto cuenta con más de 220 organizaciones impulsoras, entidades y empresas, que encuentran en Impulsa una manera concreta de activar su responsabilidad social corporativa, ya sea mediante el voluntariado corporativo, la mentoría o la participación en sesiones de desarrollo de competencias profesionales para los jóvenes.

El trabajo en red en los territorios es un elemento esencial de este modelo: permite crear alianzas, compartir conocimiento y seguir generando oportunidades reales para los jóvenes impulsados.

“Innovación, prudencia financiera y constancia: así te conviertes en el primer comercializador independiente de España” — entrevista a Emili Rousaud i Parés

Emili Rousaud i Parés es un emprendedor que supo ver oportunidades donde la mayoría veía un mercado cerrado. Fundador y director general de Factorenergia, la primera eléctrica independiente surgida tras la liberalización del sector, combina su visión empresarial con un compromiso social. En este #ProtagonistasImpulsa, repasa los inicios y los retos de una trayectoria marcada por la innovación, la transparencia y la sostenibilidad, y reflexiona sobre el papel de los jóvenes y la formación profesional en la transformación del sector energético y del progreso social.

¿Cómo nace Factorenergia?
El momento clave que me llevó a fundar Factorenergia fue cuando entendí que la liberalización del sector abría una rendija en un mercado muy cerrado. Los grandes no lo veían, pero yo percibía una oportunidad enorme para introducir competencia real y mejorar lo que nadie cuestionaba. Además, yo ya trabajaba en una multinacional y sentía que había llegado al techo. Con la Ley 54/1997 [del sector eléctrico], pensé: “Si no lo hacemos ahora, nunca lo haremos”.

Y aprovecharon esa oportunidad. ¿Cómo se consigue ser el primer comercializador independiente tras la liberalización del mercado eléctrico en España?
“El momento clave que me llevó a fundar Factorenergia fue cuando entendí que la liberalización del sector abría una rendija en un mercado muy cerrado. Los grandes no lo veían, pero yo percibía una oportunidad enorme para introducir competencia real y mejorar lo que nadie cuestionaba. Además, yo ya trabajaba en una multinacional y sentía que había llegado al techo. Con la Ley 54/1997 [del sector eléctrico], pensé: “Si no lo hacemos ahora, nunca lo haremos”.

“Teníamos claro que, si queríamos ser los primeros, teníamos que movernos más rápido que nadie y sin depender de nadie.”

¿Cuáles son las principales diferencias entre una empresa como Factorenergia y las grandes comercializadoras tradicionales?
La diferencia principal es que nosotros no venimos de un entorno de monopolio. Somos la primera empresa que el Ministerio de Industria autorizó en 1999 para operar como comercializadora independiente. Y eso marca carácter: nacemos orientados al consumidor, no a la inercia del sector. Las eléctricas tradicionales provienen de un modelo integrado y muy cómodo; nosotros, en cambio, ya nacimos con la voluntad de ofrecer soluciones reales a los clientes, ajustar precios y fidelizar mediante el servicio. Esa es la diferencia: más agilidad, más cercanía y una cultura empresarial pensada para aportar valor desde el primer día.

¿Cómo describiría la filosofía de su empresa?
Nuestra filosofía es muy simple: hacer las cosas bien y de cara. Somos una empresa independiente, del siglo XXI, y eso se nota en los valores. La transparencia es irrenunciable; venimos de un sector que había sido demasiado opaco, y siempre hemos apostado por explicar las cosas con claridad. Y el servicio al cliente es central: escuchar, resolver y estar presente. Al final, lo que nos define es el equipo —gente buena y comprometida—, y eso se refleja en la forma en que tratamos a nuestros clientes.

“La transparencia es irrenunciable; venimos de un sector que había sido demasiado opaco, y siempre hemos apostado por explicar las cosas con claridad.”

¿Cuál es su enfoque para lograr el equilibrio entre sostenibilidad, innovación y competitividad?
En Factorenergia entendemos que sostenibilidad, innovación y competitividad son vectores que se refuerzan mutuamente. No innovamos por moda; innovamos para aportar eficiencia y beneficios reales al cliente. Y la sostenibilidad, entendida como uso responsable de los recursos, también es un factor de competitividad. La clave es aplicar tecnología con criterio, ser prudentes en la gestión y tomar decisiones que tengan sentido industrial y económico. Cuando combinas esto, sostenibilidad, innovación y competitividad acaban yendo de la mano.

“No innovamos por moda; innovamos para aportar eficiencia y beneficios reales al cliente.”

¿Cuáles son las principales dificultades que han afrontado a lo largo de su trayectoria?
Las principales dificultades han sido, sobre todo, estructurales. Nacimos en un sector altamente concentrado, con barreras de entrada muy elevadas y poco acostumbrado a la competencia. La liberalización era reciente y, en la práctica, no se facilitaba la llegada de nuevos operadores: la burocracia, los trámites y la falta de agilidad administrativa fueron obstáculos constantes. A esto se sumaron dificultades propias del mercado, como el escaso apoyo al cambio de comercializadora y las resistencias de los operadores dominantes. Además, las diversas crisis económicas de los últimos veinticinco años nos obligaron a gestionar con mucha prudencia para preservar la solvencia y asegurar la continuidad del proyecto.

¿Cómo lo han superado?
Hemos superado todas estas dificultades con constancia, rigor en la gestión y una idea muy clara: consolidar cada paso antes de avanzar. La prudencia financiera, la capacidad de adaptación y un equipo comprometido han sido determinantes para mantener el proyecto, fortalecerlo y continuar creciendo en un entorno que, al inicio, era claramente adverso.

“La prudencia financiera, la capacidad de adaptación y un equipo comprometido han sido determinantes para mantener el proyecto, fortalecerlo y continuar creciendo en un entorno que, al inicio, era claramente adverso.”

¿Qué papel tienen los jóvenes en la transformación del sector energético?
Los jóvenes son esenciales en la transformación del sector energético porque aportan nuevas miradas, capacidad de adaptación y un dominio natural de la tecnología, que está redefiniendo nuestro modelo energético. La transición hacia un sistema más digital, sostenible y eficiente necesita este talento emergente. En Factorenergia queremos contribuir ofreciendo oportunidades reales de formación y crecimiento, ya sea a través de programas como el de la Fundación Impulsa o impulsando proyectos que integren a las nuevas generaciones. Dar herramientas y experiencias a los jóvenes es invertir en una generación que será decisiva para el futuro del sector.

“Dar herramientas y experiencias a los jóvenes es invertir en una generación que será decisiva para el futuro del sector.”

¿Por qué es importante ofrecer oportunidades a los jóvenes?
Porque el futuro de una sociedad depende, en gran medida, de las oportunidades que ofrece a sus jóvenes. Hay talento en todas partes, pero las oportunidades no siempre llegan. Garantizar que estos jóvenes puedan formarse, crecer y desarrollarse es una inversión que repercute directamente en la cohesión social y la competitividad del país. Cuando ayudamos a un joven a desplegar su potencial, no solo transformamos su vida, sino que contribuimos a construir una sociedad más justa, preparada y con mayor capacidad para afrontar los retos futuros.

“Garantizar que estos jóvenes puedan formarse, crecer y desarrollarse es una inversión que repercute directamente en la cohesión social y la competitividad del país.”

¿Qué papel tiene la Formación Profesional para abrir puertas a los jóvenes?
La Formación Profesional es clave en nuestro día a día. El sector energético es altamente técnico y necesita profesionales cualificados en áreas como la electrotecnia, la digitalización, la eficiencia energética o las nuevas tecnologías aplicadas al consumo. La FP aporta ese talento práctico, formado y preparado para incorporarse rápidamente a entornos exigentes.

¿Por qué colaboran con la Fundación Impulsa?
Colaboramos con la Fundación Impulsa porque creemos profundamente en la igualdad de oportunidades y en el valor transformador de la formación. Apoyar a jóvenes que, pese a tener talento y motivación, se encuentran en situaciones de vulnerabilidad es una manera directa y efectiva de contribuir al progreso social. Este programa no es solo una beca, sino que ofrece acompañamiento, herramientas y referentes que pueden cambiar trayectorias de vida. Para Factorenergia formar parte de este ecosistema es una responsabilidad y, al mismo tiempo, un orgullo, porque significa invertir en el futuro del país y en una generación que deberá afrontar retos complejos.

“Para Factorenergia formar parte del ecosistema [de la Fundación Impulsa] es una responsabilidad y, al mismo tiempo, un orgullo, porque significa invertir en el futuro del país y en una generación que deberá afrontar retos complejos.”

Completa la frase. En una palabra, la Fundación Impulsa es…
Oportunidad. Una oportunidad para que jóvenes con talento puedan formarse, crecer y construir su futuro, generando al mismo tiempo un impacto positivo en la sociedad.

Fundación La Caritat, una nueva entidad que se suma al programa de voluntariado juvenil de la Fundación Impulsa

Hasta 16 entidades y organizaciones del territorio de la Garrotxa acogen a jóvenes Impulsers para desarrollar un voluntariado

La vinculación de jóvenes Impulsers al territorio a través del voluntariado es uno de los programas estrella de la Fundación Impulsa. Este año, la Fundación La Caritat pasa a formar parte de las organizaciones con las que se desarrolla este compromiso por parte de los jóvenes. En total, ya son 16 las organizaciones a las que jóvenes que estudian con la beca de la Fundación Impulsa asisten para dedicar parte de su tiempo al día a día de estas entidades.

En este caso, este vínculo se ha plasmado con la firma de un convenio entre ambas fundaciones, que pone de manifiesto el objetivo de promover el voluntariado de los jóvenes Impulsers en la Garrotxa y reforzar el trabajo conjunto entre entidades sociales del territorio. El acuerdo establece un marco estable de cooperación que permitirá mejorar, facilitar y sistematizar el proceso de acogida de los jóvenes que llevan a cabo estas tareas, al tiempo que garantiza un acompañamiento de calidad tanto para los jóvenes como para las personas usuarias de los servicios de la Fundación La Caritat.

Gracias a este convenio, hasta cinco jóvenes de la Fundación Impulsa podrán participar cada curso en actividades de voluntariado vinculadas a la atención y el apoyo a niños y personas en situación de vulnerabilidad, recibiendo formación, orientación y seguimiento por parte de la entidad de acogida. Estas experiencias forman parte del modelo educativo de la Fundación Impulsa, que entiende el voluntariado como una herramienta clave de crecimiento personal, responsabilidad social y aprendizaje vivencial.

Así, la Fundación La Caritat se suma a organizaciones culturales, sociales, medioambientales y deportivas como NOIMA, Edat3 Besalú, el Ayuntamiento de Sant Joan les Fonts, Cáritas Garrotxa, Club Ciclista Bas, Lluèrnia Festival de Foc i Llum, Cruz Roja, Integra, el Consejo Comarcal de la Garrotxa, las Brigadas de Besalú, la Asociación Joves Dirigents Catalans (Jo-DiC), Projecte Esferes, Projecte Rossinyol, el Club Atletismo Garrotxa o el Club Deportivo de Fútbol Bosc de Tosca.

Alianzas que generan un impacto real en el territorio

Este convenio genera un impacto real en el territorio, que permite poner en valor la importancia de las alianzas locales para construir territorios más cohesionados. Por parte de la Fundación Impulsa, la colaboración entre entidades sociales permite optimizar recursos, compartir conocimiento y sumar miradas complementarias ante retos sociales complejos. En este caso, el trabajo conjunto entre ambas fundaciones refuerza la red social de la Garrotxa y contribuye a generar oportunidades reales para que los jóvenes se vinculen activamente con su entorno.

Para los jóvenes Impulsers, participar en proyectos de voluntariado en el territorio no solo significa ayudar a los demás, sino también descubrir realidades diversas, desarrollar competencias socioemocionales y fortalecer el sentimiento de pertenencia. Al mismo tiempo, para las entidades sociales, acoger a jóvenes voluntarios es una oportunidad para incorporar nuevas miradas, energía y compromiso, reforzando el valor social de su labor.

Este convenio, con una vigencia inicial de dos años prorrogables, consolida un compromiso compartido con el territorio y con las personas. Un compromiso que apuesta por el trabajo en red, la corresponsabilidad y la construcción de un futuro con más oportunidades, especialmente para los jóvenes en situación de vulnerabilidad.

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