La Fundación Impulsa cierra el curso 2025-2026 celebrando el camino compartido entre jóvenes, mentores y territorio

La Fundación Impulsa ha celebrado este jueves los actos de clausura del curso 2025-2026 en los distintos territorios donde desarrolla su actividad, reuniendo a jóvenes Impulsers, mentores y mentoras, empresas, centros educativos, entidades sociales y representantes institucionales para hacer balance de un año marcado por el crecimiento personal, el esfuerzo y las oportunidades.

Los actos se han desarrollado simultáneamente en Vic, Girona, Manresa y Sabadell, convirtiéndose en un punto de encuentro para reconocer la implicación de todas las personas y organizaciones que hacen posible el Método Impulsa. Una red que este curso ha permitido acompañar a 361 jóvenes en situación de vulnerabilidad para que pudieran cursar estudios de Formación Profesional con el apoyo de más de 190 mentores y mentoras en activo.

Los diferentes encuentros han contado con la participación de representantes de las administraciones públicas, organizaciones impulsoras, embajadores y embajadoras de la Fundación, miembros del Patronato y agentes vinculados al proyecto, que han querido poner en valor el impacto que genera el acompañamiento a los jóvenes tanto a nivel educativo como personal.

Durante los actos se ha destacado la importancia del modelo de acompañamiento integral de la Fundación Impulsa, que combina apoyo económico, mentoría, orientación y formación en competencias transversales para ayudar a los jóvenes a construir su proyecto de futuro. Este modelo se traduce en que actualmente más del 80 % de los jóvenes Impulsa se gradúan, un dato especialmente relevante si se tiene en cuenta que el abandono de los estudios de Formación Profesional en Cataluña se sitúa cerca del 50 %.

La clausura también ha servido para dar voz a los protagonistas del programa. Jóvenes y mentores han compartido sus experiencias y aprendizajes, poniendo de manifiesto el valor de las relaciones de confianza que se generan a lo largo del curso y que a menudo se convierten en un apoyo clave para afrontar retos académicos, profesionales y personales.

Entre los testimonios compartidos, los asistentes han podido conocer casos de jóvenes que, tras su paso por la Fundación Impulsa, ya se han incorporado al mundo laboral o continúan avanzando en su itinerario formativo, demostrando cómo el acompañamiento y las oportunidades pueden transformar trayectorias de vida.

Más allá de hacer balance del curso, los encuentros han sido también una oportunidad para reforzar el sentimiento de pertenencia a una comunidad que comparte un mismo objetivo: generar oportunidades para que ningún joven con motivación tenga que renunciar a su futuro por motivos socioeconómicos.

La jornada ha culminado con “El Reto Imposible», una dinámica participativa basada en enigmas y desafíos de equipo que ha permitido fomentar la cohesión, el trabajo en red y la conexión entre todos los agentes vinculados a la Fundación. Una actividad que, al mismo tiempo, ha servido para poner en práctica los valores que inspiran la acción de la entidad: la transformación y el compromiso social, el afán de superación, el liderazgo con rigor, el espíritu innovador, la orientación al crecimiento y el trabajo en red.

Con esta clausura, la Fundación Impulsa pone punto final a un nuevo curso de acompañamiento, pero continúa trabajando para seguir ampliando el impacto de su modelo y llegar a más jóvenes y territorios durante el curso 2026-2027.

Adolescencia e inteligencia artificial: la ponencia de Jordi Bernabeu en la 10.ª Charla Divulgativa de la Fundación Impulsa

Jordi Bernabeu, psicólogo clínico especializado en salud mental adolescente y coautor del libro Vivir entre pantallas: entender y acompañar a los jóvenes en el mundo digital, fue el ponente de la décima Charla Divulgativa organizada por la Fundación Impulsa.

Bajo el título “Adolescencia e inteligencia artificial: retos educativos en un nuevo contexto digital”, la sesión reunió de forma virtual a familias, docentes, mentores y profesionales de la educación con el objetivo de reflexionar sobre el impacto de la inteligencia artificial en el desarrollo de los jóvenes y adquirir criterios para acompañarlos.

«Seguramente ahora el problema no es el uso, sino con qué criterios queremos que aprendan a utilizarla», afirmó Bernabeu al inicio de su exposición.

La IA como nueva realidad que ya está aquí

Bernabeu situó a la audiencia ante una realidad: los adolescentes están incorporando la inteligencia artificial generativa —ChatGPT, Gemini, copilotos— de forma normalizada en su vida cotidiana, y lo hacen con una intensidad que crece a medida que avanzan de curso y aumenta la exigencia académica. La propuesta de la charla no era responder desde la alarma ni desde la complacencia, sino desde una mirada clínica, prudente y honesta: «partiendo de lo que sabemos, de lo que conocemos y de lo que intuimos».

Para enmarcar el debate, Bernabeu hizo un recorrido por los últimos veinte años de convivencia digital —desde los videojuegos hasta las redes sociales, del móvil a la IA— para defender una idea central: si con el teléfono móvil, que llevamos dos décadas incorporando, todavía no existe consenso científico sobre muchos de sus efectos, debemos abordar la inteligencia artificial con la misma humildad y rigor. Y debemos hacerlo ahora: «estaría bien que ya pudiéramos tener un debate sereno y ponernos las pilas rápidamente».

Tres grandes preocupaciones: pensamiento, confianza y vínculo emocional

A partir de la investigación disponible —todavía incipiente, pero ya significativa—, Bernabeu identificó los principales riesgos que la inteligencia artificial plantea en la etapa adolescente:

  1. La delegación del pensamiento (cognitive offloading): pedir a la IA aquello que podríamos resolver nosotros mismos nos descarga de esfuerzo, pero puede impedir entrenar principios cognitivos fundamentales. «El problema no es utilizar la IA, sino utilizarla sin haber movilizado antes los principios básicos que necesitaríamos saber hacer por nosotros mismos».
  2. El sesgo de confianza: cuando las respuestas son fluidas y están bien redactadas, tendemos a aceptarlas sin cuestionarlas. Un texto bien escrito no es necesariamente un texto que responda a lo que se ha pedido, ni que sea fiable.
  3. El antropomorfismo y el apoyo emocional: la IA cada vez se parece más a una conversación humana. Los estudios muestran que muchos adolescentes la utilizan como espacio de consulta emocional y validan las respuestas que reciben.

«La inteligencia artificial responde, pero no acompaña. Puede aconsejar, pero no puede sustituir la escucha genuina de una persona.»

El gran factor protector: el vínculo humano

Para contextualizar los riesgos, Bernabeu puso sobre la mesa una idea que la investigación en salud mental lleva años reforzando: el principal factor protector ante cualquier dificultad, incluida la digital, es el factor social percibido. No estar solo. Sentirse parte de una historia familiar, escolar, de amistades…

Lo ilustró con un ejemplo: en un estudio cruzado con datos PISA, los chicos y chicas que explicaban que cenaban cada día en familia obtenían, de media, 40 puntos más en las pruebas. No es casual que cenar en familia haga sacar mejores notas, pero sí lo es el mensaje de fondo: un adolescente que se siente parte de una historia, acompañado y estructurado, desarrolla su vida de una forma mucho más consistente. Y, en términos digitales, el gran factor protector tampoco tiene tanto que ver con las normas y los límites como con la calidad de la comunicación y del vínculo.

«Seguramente tiene mucho más valor una buena sobremesa que el hecho de que el domingo toda la familia no disponga de teléfono móvil».

Criterios para un uso que haga pensar, no que piense por ti

La sesión terminó con un conjunto de orientaciones prácticas articuladas alrededor de una idea guía: el reto de la inteligencia artificial es ético, no digital. No se trata de si podremos utilizarla o no, sino de qué capacidades estamos dejando de entrenar y deberíamos conservar como personas.

Algunos de los criterios que propuso:

  1. Aplicar el síndrome de la hoja en blanco: antes de pedir ayuda a la IA, tener al menos algunas ideas propias estructuradas. Que sea un punto de partida, no un punto de llegada.
  2. Preguntar en lugar de ordenar: formular la consulta como una cuestión abierta estimula respuestas que hacen pensar, no respuestas que cierran el pensamiento.
  3. Mantener siempre una mirada crítica sobre el resultado: verificar, contrastar, i poder explicar el procés que hi ha darrere. 
  4. Entender la IA como complemento, mai com a substitut: «quan pel fet de ser online deixem de ser offline, és quan hi ha un problema».
  5. I sobretot: «disponer siempre de personas a tu alrededor que te hagan pensar, que te hagan sentir parte de una historia». La IA respon dubtes; les persones acompanyen processos. 

Con esta décima edición, la Fundación Impulsa celebró una década de Charlas Divulgativas dedicadas a poner sobre la mesa los retos educativos y sociales que afectan directamente a los adolescentes y jóvenes con los que trabajamos. El mensaje de Jordi Bernabeu conecta plenamente con nuestra manera de entender el acompañamiento: desde el conocimiento riguroso, desde la cercanía y siempre con la mirada puesta en el desarrollo integral de los jóvenes.

Desde la Fundación Impulsa agradecemos sinceramente a Jordi Bernabeu su ponencia y a todas las personas asistentes por formar parte, una vez más, de este espacio de reflexión.

“Como sacaba buenas notas, los profesores me aconsejaban hacer una carrera, pero yo tenía claro que quería hacer FP”: entrevista a Vanessa Laura Oprea.

Vanessa se describe como una persona muy alegre y optimista, y solo hace falta compartir un rato con ella para ver que son dos conceptos que la definen bien. Vinculada a la Fundación Impulsa desde hace tres años, durante este período ha destacado por su compromiso, constancia e implicación en su itinerario formativo. Después de cursar el grado medio de Electromecánica de Vehículos Automóviles con muy buenos resultados —con una media de 9 y reconocimiento de excelencia académica por parte del Ayuntamiento de Igualada—, actualmente está cursando el grado superior en el mismo ámbito, manteniendo un alto rendimiento y cumpliendo con los compromisos de la Beca Impulsa. Desde los siete años tiene un sueño y, con una seguridad admirable, asegura que está convencida de que logrará hacerlo realidad.

¿Qué te llevó a estudiar electromecánica?
Desde pequeña siempre me han gustado los coches. No jugaba con muñecas, sino con coches, aviones o helicópteros. Cuando nos trasladamos a Igualada, empecé a ir a circuitos y, con siete años, ya tenía claro que quería dedicarme a algo relacionado con los coches. Desde muy pequeña decía que quería ser la mecánica de Fernando Alonso, y mi trayectoria académica ha estado marcada por la idea de conseguir mi sueño.

“Desde muy pequeña decía que quería ser la mecánica de Fernando Alonso, y mi trayectoria académica ha estado marcada por la idea de conseguir mi sueño”

¿Qué es lo que te atrae de este ámbito?
Soy muy inquieta y me gusta trabajar con las manos, hacer cosas. Mucha gente me decía que, como era chica, no debería querer ensuciarme o que no me gustaría el mundo de la automoción. Por suerte, mi familia siempre me ha apoyado, pero en la escuela no siempre fue así, y muchos profesores intentaron quitarme esa idea de la cabeza.

¿Querían que te dedicaras a otra cosa?
Sí, como sacaba muy buenas notas, los profesores me aconsejaban hacer bachillerato y después alguna carrera, pero yo tenía claro que quería hacer FP: es un recorrido quizás más lento, pero te permite asegurarte de que es lo que realmente te gusta y, sobre todo, ganar experiencia.

“Como sacaba muy buenas notas, los profesores me aconsejaban hacer bachillerato y después alguna carrera, pero yo tenía claro que quería hacer FP”

¿Recuerdas cuál fue el momento en que decidiste este camino formativo?
Sí. En 3º de ESO ya lo tenía claro, pero recibí muchos comentarios en contra. Un día, después de ir al Salón de la Enseñanza, me cansé y reuní a los profesores que me decían que no era una buena opción. Les expliqué que quería probarlo, que si me equivocaba ya rectificaría, pero que era mi decisión. Fue un momento importante, porque tuve que plantarme. Ahora estoy muy contenta de haberlo hecho y, a pesar de los comentarios en contra, haber decidido hacer FP, porque me ha abierto muchas puertas. Incluso participé en una competición catalana de mecánica de nuevas tecnologías y quedé cuarta entre una veintena de participantes.

¿Has tenido alguna dificultad por ser mujer en un ámbito tan masculinizado?
En general, con los compañeros no he tenido problemas. En el grado medio éramos cuatro chicas entre cuarenta chicos, y ahora en el grado superior somos tres en una clase de treinta, pero siempre ha habido muy buen ambiente. Donde sí encontré muchas dificultades fue a la hora de buscar prácticas. Fui a más de veinte talleres y todos me decían que no por ser chica: me decían que no tenían vestuario para chicas, que no sería capaz de hacer el trabajo o que no tenía suficiente formación. Me menospreciaron mucho. Finalmente, en el último taller al que fui me dieron una oportunidad, y fue clave, porque, si no, me quedaba sin poder hacer las prácticas por ser chica.

“Fui a más de veinte talleres a pedir prácticas y todos me decían que no por ser chica […] me menospreciaron mucho”

A pesar de las dificultades, no te has rendido y has completado el grado medio con muy buenos resultados y ahora estás cursando el grado superior. ¿Cuál ha sido el mayor reto?
Desde el punto de vista académico, no he vivido el grado medio como un gran reto, porque es un ámbito que me entusiasma y me he esforzado mucho. Lo más difícil han sido los comentarios del entorno, que no afectaban a mi rendimiento, pero sí eran molestos. Ahora el grado superior sí está siendo más complejo, porque es más exigente y, además, me estoy preparando bien para poder acceder a la universidad y compaginar estudios y prácticas. Esa preparación no es nada fácil. Pero tengo claro que quiero llegar bien preparada y haré todo lo que esté en mis manos para conseguirlo. Es mi sueño desde pequeña: llegar al mundo de la mecánica de competición; y esa es mi principal motivación para seguir esforzándome.

¿Cómo conociste la Fundación Impulsa?
Yo estaba en 4º de ESO cuando la Fundación Impulsa empezó a trabajar con jóvenes de la Anoia, y mi tutor, que sabía que yo quería hacer FP, no dudó en proponerme acceder a la beca que ofrece Impulsa.

¿Qué ha significado para ti contar con la Fundación Impulsa?
Pues la verdad es que poder contar con la Fundación Impulsa ha significado mucho para mí, porque, más allá de la parte económica, que obviamente es una gran ayuda, siempre he contado con una técnica de referencia de Impulsa y con mi mentor, y me han ayudado muchísimo; han sido un apoyo muy grande. Y también valoro muchísimo las formaciones que ofrecen desde Impulsa, sobre todo las de gestión emocional, que, en momentos complicados como cuando no encontraba lugar donde hacer las prácticas, me sirvieron mucho para saber gestionar la situación.

“Valoro muchísimo las formaciones que ofrecen desde Impulsa, sobre todo las de gestión emocional, que, en momentos complicados como cuando no encontraba lugar donde hacer las prácticas, me sirvieron mucho para saber gestionar la situación”

¿Hay algún momento de tu paso por la Fundación Impulsa que te haya marcado especialmente?
Todos los momentos compartidos con la técnica y con el mentor han sido importantes; el hecho de saber que hay alguien detrás que se preocupa por ti, que te escucha y que te ayuda, es un apoyo muy importante. De hecho, ahora que ya no hago mentoría de manera formal, aunque la relación continúa, echo de menos aquellos momentos de conversación tranquila, de compartir tiempo: recuerdo como un momento muy especial el día que terminamos la mentoría y mi mentor me dijo que, pasara lo que pasara, no me rindiera, porque él sabía que yo podría hacer lo que me propusiera. Es un consejo sencillo, pero en el contexto y la manera en que me lo dijo fue un momento muy importante para mí.

“Mi mentor me dijo que, pasara lo que pasara, no me rindiera, porque él sabía que yo podría hacer lo que me propusiera. Es un consejo sencillo, pero en el contexto y la manera en que me lo dijo, fue un momento muy importante para mí”

Además de la mentoría y las formaciones, Impulsa también te llevó a hacer voluntariado. ¿Cómo lo has vivido?
Fui monitora y animadora en diferentes actividades, ayudaba en el montaje y desmontaje de eventos y dinamizaba actividades. Acompañaba a personas con necesidades especiales, y esta experiencia me ha aportado mucho porque me ha hecho ver que realmente, a pesar de las dificultades, es muy importante reír y compartir momentos que permitan que todo el mundo pueda disfrutarlos. Es una sensación que encuentro muy bonita y realmente me ha llenado mucho.

Si miras atrás, ¿crees que has cambiado desde que empezaste con Impulsa?
La verdad es que sí, porque antes era muy tímida y cerrada. Con el apoyo de Impulsa y las formaciones que nos han ofrecido, he aprendido a ser más abierta, a relativizar y a no preocuparme tanto por el qué dirán. Ahora soy más segura y más tranquila.

“Con el apoyo de Impulsa y las formaciones, he aprendido a ser más abierta, a relativizar y a no preocuparme tanto por el qué dirán. Ahora soy más segura y más tranquila”

¿Cómo imaginas tu futuro?
Me imagino estudiando y trabajando en lo que me gusta, viajando por el mundo como ingeniera de competición. Es mi meta, y estoy segura de que lo conseguiré.

Completa la frase. En una palabra, la Fundación Impulsa es…
Impulso. Es muy básica, pero tiene mucho sentido: impulso a los estudios, al crecimiento personal… a la vida.

Los jóvenes Impulsers se preparan para definir su futuro profesional con un acompañamiento integral

Elegir hacia dónde orientar el futuro profesional es una de las decisiones más importantes en la trayectoria de un joven. Consciente de este reto, la Fundación Impulsa incluye dentro de su Método un proceso de orientación laboral que se desarrolla de forma transversal entre todos los agentes implicados que acompañan al joven Impulser. Una acción que permite establecer de forma directa una conexión con el mundo profesional, la formación en competencias transversales y el acceso a oportunidades reales.

Este modelo se traduce en diversas líneas de acción que permiten a los jóvenes conocer el mercado laboral, descubrir vocaciones y prepararse para dar el salto al mundo profesional con mayor seguridad y criterio. A continuación, detallamos los diferentes recursos que activamos desde la Fundación:

  • Ferias de empleo: descubrir oportunidades en primera persona

Existen una gran cantidad de ferias de empleo y orientación académica en todo el territorio y, desde el equipo psicopedagógico, se realiza una tarea activa de detección y difusión de estas ferias, asegurando que sean adecuadas al perfil de los jóvenes y que aporten un valor real. En muchos casos, esta participación se integra dentro del proceso de mentoría, fomentando que los mentores acompañen a los jóvenes en estas visitas. Esto permite transformar una simple asistencia en una experiencia guiada, donde los jóvenes pueden interpretar mejor la información, plantear preguntas y comenzar a identificar posibles itinerarios profesionales. En otros casos, participamos activamente con un stand para trabajar directamente con los jóvenes herramientas que les permitan detectar y visualizar qué salidas profesionales pueden ser de su interés y, al mismo tiempo, dar a conocer la labor de la Fundación Impulsa.

  • Formación y orientación dentro del Programa Oportunidades

Para orientar bien es necesario formar y proporcionar las herramientas necesarias. Por ello, desplegamos formaciones específicas —a menudo con la colaboración de Organizaciones Impulsoras— orientadas a la búsqueda de empleo, la preparación de candidaturas y el conocimiento del mercado laboral. A veces estas sesiones las realizamos internamente con el equipo psicopedagógico y, en otras ocasiones, con la colaboración de voluntarios corporativos que aportan su conocimiento y una visión actualizada y real del mundo laboral.

Estas sesiones incluyen contenidos prácticos como:

  • El proceso de búsqueda de empleo
  • La preparación de entrevistas
  • La comunicación profesional
  • La marca personal o el uso de herramientas como LinkedIn
  • Entre muchas otras
  • Aprendizaje entre iguales: referentes cercanos que orientan

Una de las iniciativas con mayor valor es la creación de pequeños grupos de Impulsers, donde jóvenes que ya están cursando un ciclo formativo de grado superior comparten su experiencia con estudiantes que están finalizando el ciclo formativo de grado medio.

Este formato permite resolver dudas sobre asignaturas y nivel de exigencia, dificultades reales del día a día, ventajas de continuar estudiando y salidas profesionales vinculadas; así como establecer un debate ameno y cercano que les permite romper barreras y construir un relato con mayor criterio. Está claro que el hecho de que esta información provenga de personas cercanas en edad y que sean jóvenes Impulsers como ellos facilita una conexión más directa y genera un mayor impacto.

  • El papel de la mentoría en la orientación

La mentoría sigue siendo uno de los pilares del modelo Impulsa. Por ello, la Fundación también trabaja para capacitar a los mentores en el ámbito de la orientación académica y laboral. A través de formaciones específicas y guías de orientación elaboradas por el equipo psicopedagógico de la Fundación, los mentores disponen de herramientas para ayudar a los jóvenes a reflexionar sobre sus intereses y habilidades, entender las opciones formativas y profesionales y tomar decisiones con mayor criterio y seguridad. Este acompañamiento personalizado es muy importante porque ayuda al joven Impulser a resolver sus inquietudes junto a su mentor.

  • Acompañamiento directo en la inserción laboral

Cuando un joven inicia la búsqueda activa de empleo, la Fundación activa mecanismos de apoyo más directo. El equipo trabaja en la recopilación y preparación de candidaturas, la búsqueda de oportunidades y la intermediación con empresas, así como en el seguimiento posterior.

Este proceso incluye la revisión y mejora del currículum, orientación sobre itinerarios formativos complementarios, la conexión con empresas colaboradoras y el seguimiento del proceso de selección. Se trata de un acompañamiento continuado que no solo facilita el acceso a oportunidades, sino que también ayuda a consolidar el aprendizaje y el crecimiento profesional.

  • Acercar el mundo empresarial a los jóvenes

El contacto directo con la empresa es otro elemento diferencial. A través de visitas a empresas, speed datings laborales y otras actividades, los jóvenes pueden conocer de primera mano diferentes sectores, roles profesionales y entornos de trabajo. En este sentido, estas experiencias permiten a los jóvenes Impulsers visualizar posibles salidas profesionales, entender las competencias que demanda cada sector y establecer primeros contactos con el mundo laboral.

  • Desarrollar competencias para un empleo de calidad

El Programa Impulsa Oportunidades Laborales pone un foco especial en el desarrollo de competencias profesionales y transversales, consideradas clave para acceder y mantenerse en el mundo laboral. Habilidades como la comunicación, el trabajo en equipo, la responsabilidad o la gestión del tiempo se trabajan de manera estructurada para preparar a los jóvenes para los retos reales de su futuro profesional.

Estas competencias se desarrollan a través de formaciones específicas, tanto internas como con profesionales externos, que combinan contenidos prácticos y situaciones reales del mundo laboral. Esto permite a los jóvenes no solo entender qué demanda el mercado, sino también adquirir confianza y capacidad de aplicación en contextos concretos.

Este trabajo se refuerza con el acompañamiento individualizado del equipo psicopedagógico y la mentoría, adaptándose a las necesidades de cada joven. De esta manera, se construye un itinerario competencial que facilita la inserción laboral y, al mismo tiempo, contribuye a un empleo de calidad y con recorrido a largo plazo.

Este enfoque integral en la orientación laboral de los jóvenes Impulsers les permite avanzar con mayor confianza y seguridad en la definición de su futuro, combinando orientación, experiencia y desarrollo competencial.

Conectamos talento y empresa con una nueva visita a Briolf-Roberlo

La Fundación Impulsa ha celebrado una nueva edición del programa “Conectamos con Impuls_@”, esta vez con una visita a las instalaciones de Briolf-Roberlo, con el objetivo de seguir reforzando el vínculo entre el mundo empresarial y la labor de la Fundación Impulsa.

Roberlo es una empresa de Riudellots de la Selva (Girona) que se dedica a fabricar y distribuir productos para el repintado de carrocería y recubrimientos industriales. Con una clara apuesta por la innovación y la calidad, la compañía ha consolidado su posicionamiento como referente en su ámbito, combinando experiencia, tecnología y vocación global.

El encuentro ha contado con la participación de diversas Organizaciones Impulsoras que han podido conocer de primera mano el modelo empresarial de la compañía. Durante la jornada, el vicepresidente de la empresa, Llorenç Juher, ha compartido la evolución de Roberlo como empresa familiar, explicando cómo ha crecido a lo largo de los años, con la adquisición de nuevas empresas, hasta convertirse en una compañía internacional de referencia en su sector. Los asistentes también han podido realizar una visita a las instalaciones, descubriendo los distintos procesos productivos y, especialmente, la parte vinculada a la preparación de pinturas.

Esta nueva edición de “Conectamos con Impuls_@” consolida estos espacios como una oportunidad para generar conexiones reales entre las distintas Organizaciones Impulsoras, poner en valor el papel del tejido empresarial en el acompañamiento de los jóvenes Impulsers y compartir experiencias que contribuyen a ampliar horizontes profesionales.

Desde la Fundación Impulsa se quiere hacer un agradecimiento especial a BRIOLF-Roberlo por su acogida e implicación, así como a la empresa social BdGust, que ha colaborado de manera altruista en el vermut de la jornada, aportando sus cervezas y contribuyendo a generar un espacio de encuentro y networking entre los asistentes.

La Fundación Impulsa elegida por Bonpreu y Esclat para la campaña de Redondeo Solidario del mes de mayo

La Fundación Impulsa ha sido seleccionada por Bonpreu y Esclat como entidad beneficiaria de la campaña de Redondeo Solidario durante el mes de mayo de este 2026, una iniciativa que permite a los clientes y clientas de los establecimientos realizar microdonaciones de manera voluntaria en el momento de pagar sus compras con tarjeta.

Las aportaciones recogidas se destinarán al proyecto Impulsa Oportunidades Laborales, que tiene como objetivo mejorar la empleabilidad y promover la inserción sociolaboral de jóvenes en situación de vulnerabilidad, a través de itinerarios personalizados, formación en competencias transversales y conexión directa con el mercado laboral del territorio.

Esta labor es especialmente relevante en un contexto en el que, en Cataluña, casi 1 de cada 4 jóvenes no encuentra trabajo —un 22,1%— y el abandono escolar prematuro sigue muy por encima del objetivo europeo. Además, se estima que cada joven que abandona los estudios puede suponer un coste de 300.000 € para la Administración a lo largo de su vida.

Pero detrás de estas cifras hay jóvenes con motivación y ganas de construir un futuro mejor que, a menudo, no disponen de los recursos económicos ni de los referentes necesarios para acceder a una formación profesional que les permita romper el círculo de la precariedad. Por ello, el apoyo a proyectos como Impulsa Oportunidades Laborales es clave para transformar trayectorias educativas y profesionales.

A través de su Método, la Fundación Impulsa acompaña a jóvenes que se encuentran en situación de vulnerabilidad socioeconómica y les concede becas para que puedan continuar su etapa educativa cursando un ciclo de Formación Profesional. Este acompañamiento incluye apoyo económico, orientación, seguimiento psicopedagógico, mentoría y formaciones en competencias personales y profesionales. Desde 2015, la entidad ya ha acompañado a más de 780 jóvenes en todo el territorio catalán.

El Redondeo Solidario de Bonpreu y Esclat, impulsado con la colaboración de Worldcoo, ofrece a los clientes la posibilidad de redondear el importe final de las compras superiores a 5 euros realizadas con tarjeta, con una donación mínima de 0,10 euros. Las donaciones se destinan directamente a la entidad beneficiaria de cada campaña mensual, este mes de mayo a nuestra Fundación.

Con esta colaboración, Bonpreu y Esclat se suman al compromiso de la Fundación Impulsa para generar nuevas oportunidades educativas y laborales para los jóvenes, contribuyendo a construir un futuro con mayor igualdad de oportunidades y cohesión social.

Los jóvenes del Berguedà descubren el sector industrial con una visita a Peralba

Los jóvenes del Berguedà de la Fundación Impulsa han tenido la oportunidad de conocer de cerca la realidad de una empresa gracias a una visita a Peralba, una empresa con una amplia trayectoria en el suministro de material para instaladores y profesionales.

Durante la visita, los jóvenes han podido adentrarse en el funcionamiento de la empresa, entender sus procesos internos y descubrir los diferentes perfiles profesionales que trabajan en ella. Esta aproximación directa al mundo laboral les ha permitido ver cómo se trasladan los conocimientos técnicos a un entorno real y qué competencias son clave en este ámbito. Uno de los aspectos más destacados de la jornada ha sido el contacto con el equipo de profesionales de Peralba, que han compartido su experiencia y trayectoria, poniendo en valor la importancia de la formación, el esfuerzo y la adaptación constante en un sector en evolución.

Este tipo de visitas forman parte del programa de acompañamiento de la Fundación Impulsa y tienen como objetivo conectar a los jóvenes con el mundo laboral, ampliar su visión sobre las oportunidades profesionales y ayudarles a construir su propio proyecto de futuro con mayor criterio y confianza.

Desde la Fundación Impulsa, se quiere agradecer a Peralba su implicación y disponibilidad para abrir las puertas de su empresa y contribuir al crecimiento personal y profesional de los jóvenes.

Conectamos con Impuls_@ visita Frime para conocer de cerca su modelo empresarial y reforzar el vínculo con el talento joven

Volvemos a celebrar una nueva sesión de Conectamos con Impuls_@, en esta ocasión visitando las instalaciones de la empresa Frime, S.A.U., Organización Impulsora y empresa líder en la comercialización de atún sostenible.

En la sesión participaron una quincena de personas representantes de empresas del territorio, en un encuentro que permitió conocer de primera mano el funcionamiento de la empresa, su día a día y su modelo productivo, así como profundizar en una actividad industrial altamente especializada y orientada a la excelencia.

Al mismo tiempo, la sesión se convirtió en un espacio especialmente enriquecedor para las personas participantes, que pudieron entender y conocer más de cerca la labor y el impacto de la Fundación Impulsa, gracias a la participación de parte del equipo de Impulsa, que pudo acercar el día a día de la entidad a los asistentes.

En este sentido, Oriol López Villena, participante de la sesión, destaca que “estos encuentros permiten entender la labor que realiza la Fundación Impulsa con los jóvenes y su impacto real, no solo formándolos en conocimientos de una profesión, sino también en competencias transversales. Al mismo tiempo, también son una oportunidad para descubrir cómo funciona una empresa como Frime, su día a día y su modelo productivo, siendo un referente en el sector alimentario”.

Desde la Fundación queremos agradecer a todo el equipo de Frime la acogida y la generosidad a la hora de compartir su proyecto empresarial, así como su compromiso con el territorio y con los jóvenes Impulsers.

El ciclo Conectamos con Impuls_@ da continuidad a las visitas a empresas con el objetivo de crear espacios de encuentro entre organizaciones comprometidas con el futuro de los jóvenes y con el desarrollo del territorio. Con un formato cercano y dinámico, estas sesiones permiten descubrir el día a día de las empresas anfitrionas, compartir experiencias y buenas prácticas, y reforzar el vínculo entre empresa y juventud para generar oportunidades reales y un impacto social positivo.

Foment del Treball y la Fundació Impulsa unen esfuerzos para impulsar el talento joven a través de la Formación Profesional

Foment del Treball y la Fundació Impulsa han firmado un convenio de colaboración con el objetivo de promover la igualdad de oportunidades entre los jóvenes en todo el territorio catalán, facilitando su acceso a la formación, el desarrollo profesional y la inserción en el mercado laboral.

El acuerdo ha sido firmado por la presidenta de la Fundació Impulsa, Andrea Carandell, y el director ejecutivo de Foment del Treball, Laureà Folch. En la reunión también han participado, por parte de la patronal, el secretario general, David Tornos; el director territorial, César Sánchez; y la responsable de conocimiento y FP, Natalia Baldan; y por parte de la fundación, la responsable de Alianzas Estratégicas, Glòria Pujol.

A través de este acuerdo, Foment reafirma su apuesta por la formación a lo largo de la vida como palanca clave para mejorar la empleabilidad, reforzar la competitividad del tejido productivo y contribuir a la captación y retención de talento.

El secretario general de Foment del Treball, David Tornos, ha destacado que “apostar por la formación y el acompañamiento de los jóvenes es esencial para construir una economía más competitiva y cohesionada, e iniciativas como la de la Fundació Impulsa contribuyen a conectar talento y empresa con impacto social”.

Por su parte, la presidenta de la Fundació Impulsa, Andrea Carandell, ha subrayado que “la implicación del mundo empresarial es clave para garantizar que ningún joven se quede atrás y pueda desarrollar su proyecto vital y profesional con igualdad de oportunidades”.

La Fundació Impulsa acompaña a jóvenes en situación de vulnerabilidad socioeconómica en su itinerario formativo, especialmente en el ámbito de la Formación Profesional, con un modelo integral que combina apoyo económico y tecnológico, mentoría, seguimiento técnico del equipo psicopedagógico, formación en competencias transversales y profesionales y orientación laboral. Este modelo ha permitido que más del 80% de los jóvenes finalicen los estudios de FP y que un 64% encuentren trabajo vinculado a su formación.

El convenio contempla diversas líneas de colaboración, entre las cuales la difusión entre las empresas asociadas de Foment de la labor de la Fundació Impulsa y sus necesidades de apoyo, así como la posibilidad de impulsar iniciativas conjuntas. También se prevé la incorporación de la fundación al Portal Compromesos de Foment, que agrupa proyectos sociales con impacto en el territorio.

Con esta alianza, ambas instituciones quieren fortalecer los vínculos entre el mundo empresarial y las iniciativas sociales que trabajan por una economía más inclusiva, basada en el talento, la formación y la igualdad de oportunidades.

El equipo psicopedagógico de la Fundación elabora recursos trimestrales de apoyo para fortalecer la mentoría

En la Fundación Impulsa entendemos la mentoría como un proceso estructurado, con metodología propia y con herramientas pensadas para garantizar un acompañamiento de calidad. Por ello, dentro del plan de acompañamiento a los mentores/as, cada trimestre compartimos cuatro propuestas de actividades que se convierten en un recurso práctico para trabajar el vínculo, el crecimiento personal y las oportunidades de futuro de los jóvenes Impulsers.

Estas actividades forman parte de una herramienta global que ofrecemos a todos los mentores y que complementa el acompañamiento individualizado y “quirúrgico” que realizan las técnicas de referencia en cada territorio. Es decir, a la acción personalizada que recibe cada tándem mentor-joven, sumamos recursos comunes que refuerzan la calidad y coherencia del proceso de mentoría.

Cada trimestre, las propuestas se articulan en torno a cuatro ámbitos:

  • Una actividad lúdica de conocimiento mutuo, para generar confianza y facilitar conversaciones significativas. 
  • Una propuesta vinculada a una efeméride o espacio de reflexión, que permite trabajar valores y mirada crítica. 
  • Una actividad de crecimiento humano, orientada a encontrar espacios donde los jóvenes puedan conocerse mejor, gestionar sus emociones y fortalecer su confianza y bienestar.
  • Una propuesta centrada en oportunidades académicas o laborales, para ampliar horizontes y conectar al joven con su futuro.

En el caso de este trimestre, por ejemplo, se han compartido herramientas como la Quina de la Mentoría, una dinámica lúdica que ayuda a observar de manera natural qué ocurre durante una sesión (la comunicación, la presencia, el clima o el vínculo) y facilita una evaluación conjunta del encuentro. También se ha propuesto la actividad Mi lugar mágico, que invita a mentor y joven a compartir espacios significativos de su vida para generar confianza y conocimiento mutuo; herramientas de planificación como la Caja de Eisenhower o el planificador semanal para trabajar la gestión del tiempo y las prioridades; y recursos para reflexionar sobre hábitos saludables y bienestar emocional, ayudando a los jóvenes a marcarse objetivos concretos y alcanzables.

Estos materiales forman parte del banco de recursos para mentores de la Fundación, un espacio vivo que ofrece herramientas adaptadas a las diferentes situaciones que pueden aparecer a lo largo del proceso. El objetivo es dar seguridad, criterio y metodología a las personas mentoras voluntarias, y que puedan focalizar su tarea en poner al joven en el centro y respetar su ritmo.

Este modelo de acompañamiento a los mentores se enmarca en nuestro programa de mentoría, reconocido con el Sello MC+, el nivel superior de calidad otorgado por la Coordinadora de Mentoría Social. Esta acreditación certifica que la Fundación Impulsa aplica estándares metodológicos exigentes en todas las fases del proyecto: desde la selección y formación inicial de los mentores hasta el seguimiento mensual de cada pareja de mentoría y la recogida sistemática de datos cualitativos y cuantitativos.

Las propuestas trimestrales de actividades forman parte de este modelo de calidad, con recursos planificados y alineados con un marco metodológico del Método Impulsa, el cual garantiza una mentoría de calidad con un impacto directo en los jóvenes acompañados.

Confiamos en los jóvenes

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