Inderhabs se incorpora a la red de Organizaciones Impulsoras de la Fundació Impulsa con un compromiso estratégico para impulsar el talento joven

La Fundació Impulsa continúa reforzando su red de empresas comprometidas con la igualdad de oportunidades con la incorporación de Inderhabs como nueva Organización Impulsora. La adhesión se ha formalizado mediante la firma de un convenio de colaboración de cinco años, que contempla una aportación económica anual significativa y sitúa a la compañía como una organización estratégica para el desarrollo del proyecto de la Fundación.

Inderhabs es una compañía de inversión que impulsa empresas y proyectos con potencial de crecimiento desde una visión a largo plazo. Con más de tres décadas de experiencia, ha participado en más de cuarenta iniciativas empresariales, contribuyendo a la creación de miles de puestos de trabajo y apostando por proyectos con capacidad para generar valor sostenible.

Bajo el lema «More than investments», Inderhabs defiende una forma de invertir basada en el compromiso, la ambición, el consenso y la responsabilidad. Una filosofía que entiende que el crecimiento empresarial debe ir acompañado de un impacto positivo en las personas y en la sociedad, contribuyendo a construir un legado que vaya más allá de los resultados económicos.

Este enfoque conecta con la misión de la Fundació Impulsa, que acompaña a jóvenes en situación de vulnerabilidad para que puedan acceder a estudios de Formación Profesional y desarrollar su proyecto de vida a través de un modelo integral que combina apoyo económico, mentoría, orientación y desarrollo competencial.

El convenio firmado permitirá dar continuidad a este modelo de acompañamiento durante los próximos años, reforzando la capacidad de la Fundación para seguir generando oportunidades educativas y profesionales para los jóvenes Impulsers. Al mismo tiempo, pone de manifiesto la voluntad de Inderhabs de implicarse de forma estable en un proyecto de transformación social con un impacto real en el territorio.

Con esta incorporación, Inderhabs pasa a formar parte de la comunidad de Organizaciones Impulsoras que, desde distintos sectores de actividad, contribuyen a hacer posible que cada vez más jóvenes puedan construir su futuro a través de la Formación Profesional y del acceso a nuevas oportunidades.

Las visitas a empresas acercan a los jóvenes Impulsers a la realidad profesional y les ayudan a imaginar su futuro

Conocer una empresa desde dentro es una experiencia que va mucho más allá de una visita. Es una oportunidad para que los jóvenes puedan descubrir de primera mano cómo funciona una organización, entender los diferentes perfiles profesionales que conviven en ella y poner en contexto todo aquello que aprenden durante su paso por la Formación Profesional.

Con este objetivo, a lo largo del curso 2025-2026 la Fundació Impulsa ha organizado diversas visitas a empresas e instituciones de sectores muy diversos (algunas de ellas Organizaciones Impulsoras), ofreciendo a los jóvenes Impulsers experiencias que les han permitido ampliar su visión sobre el mundo laboral y conocer de cerca entornos profesionales reales.

Una de las primeras visitas fue a Iceland Seafood, donde los jóvenes pudieron descubrir el funcionamiento de una empresa internacional especializada en la comercialización y distribución de productos del mar, profundizando en aspectos relacionados con la calidad, la logística y los procesos industriales.

En noviembre también visitaron Patel, donde pudieron acercarse al funcionamiento de una empresa del sector agroalimentario y conocer los procesos que hacen posible llevar los productos desde su origen hasta el consumidor final.

Ese mismo mes, Ratafia Russet les abrió sus puertas para mostrarles cómo la tradición y la innovación pueden convivir en un mismo proyecto empresarial. Los jóvenes descubrieron el proceso de elaboración de un producto emblemático del territorio y la importancia de preservar el patrimonio gastronómico incorporando criterios de innovación y calidad.

En enero, los jóvenes de Anoia visitaron Plating Brap, empresa especializada en el recubrimiento de piezas de plástico para sectores tan exigentes como la automoción, el sanitario o el cosmético. La visita les permitió comprender cómo una empresa industrial del territorio forma parte de cadenas de valor internacionales, la importancia de la innovación y la exigencia técnica en los procesos productivos, así como el compromiso de la compañía con la sostenibilidad y la mejora continua.

Ya en abril, los jóvenes visitaron Comercial Peralba, empresa referente en el suministro de materiales y servicios para profesionales de la instalación. Durante la jornada conocieron la diversidad de perfiles profesionales que conviven en una empresa en constante crecimiento, así como la importancia de la especialización, la atención al cliente y el trabajo en equipo. La visita también permitió descubrir el compromiso social de una organización que forma parte de la red de Organizaciones Impulsoras de la Fundació Impulsa.

Este recorrido se completó con una visita al Hospital Universitari Vall d’Hebron, donde los jóvenes interesados en el ámbito sanitario pudieron acercarse a la realidad asistencial de uno de los centros hospitalarios de referencia del país. La jornada les permitió conocer diferentes profesiones vinculadas al sector hospitalario, comprender la complejidad del trabajo multidisciplinar y descubrir las oportunidades profesionales que ofrece este entorno.

Más allá del conocimiento técnico, todas estas visitas contribuyen a reforzar competencias esenciales como la curiosidad, la capacidad de observación, la iniciativa o la conexión entre los estudios y la futura trayectoria profesional. Al mismo tiempo, permiten a los jóvenes conversar con profesionales en activo, resolver dudas y descubrir itinerarios laborales que, a menudo, desconocían.

Connectamos con Impuls_@ consolida una red de Organizaciones Impulsoras comprometidas con el territorio y el futuro de los jóvenes a través de la Formación Profesional

Durante el curso 2025-2026, la Fundación Impulsa ha impulsado diversas ediciones de Connectamos con Impuls_@, un espacio concebido para acercar a las Organizaciones Impulsoras al proyecto, generar nuevas conexiones y fortalecer una comunidad empresarial que comparte el compromiso con la igualdad de oportunidades para los jóvenes y el desarrollo del territorio.

Las sesiones, celebradas en las instalaciones de empresas que forman parte de la red Impulsa, han permitido visitar y conocer de cerca organizaciones como Roansa, Saurina, Esbelt, Frime, Briolf-Roberlo y Quadpack. Empresas de sectores muy diversos que han abierto sus puertas para compartir su trayectoria, sus proyectos, su cultura organizativa y su forma de entender el compromiso con el entorno.

Más allá de las visitas, Connectamos con Impulsa se ha consolidado como una herramienta de relación y de construcción de comunidad. Los encuentros permiten a la Fundación compartir con las Organizaciones Impulsoras la evolución de la actividad, los resultados alcanzados y los retos de futuro, al tiempo que ofrecen un espacio de diálogo y escucha para recoger inquietudes, propuestas y nuevas oportunidades de colaboración.

Estas jornadas también facilitan que empresarios y profesionales vinculados a la Fundación se conozcan, compartan experiencias y establezcan nuevas relaciones. Una red que se fortalece encuentro tras encuentro y que contribuye a generar sinergias entre organizaciones que, desde realidades muy diferentes, comparten la voluntad de generar un impacto positivo en el territorio.

Las empresas participantes han tenido la oportunidad de descubrir buenas prácticas, modelos de gestión y experiencias inspiradoras de la mano de las empresas anfitrionas. Desde compañías industriales con una fuerte vocación internacional hasta organizaciones referentes en innovación, sostenibilidad o gestión del talento, cada visita ha aportado nuevas perspectivas y aprendizajes a los asistentes.

Al mismo tiempo, las sesiones han servido para reforzar el sentimiento de pertenencia al proyecto Impulsa. Conocer a otras empresas implicadas, compartir espacios de encuentro y comprobar el impacto colectivo que genera la red permite entender que detrás de cada beca Impulsa existe una comunidad de personas y Organizaciones que trabajan conjuntamente para transformar realidades.

Connectamos con Impuls_@ también se ha convertido en una puerta de entrada para que nuevas empresas puedan conocer de cerca la Fundación. Varias Organizaciones Impulsoras han aprovechado estos encuentros para invitar a otras empresas de su entorno, generando nuevas conexiones y ampliando una red que ha hecho posible que más de 780 jóvenes hayan podido continuar sus estudios de Formación Profesional con un acompañamiento integral.

Desde la Fundación Impulsa queremos agradecer la generosidad y la acogida de todas las empresas anfitrionas que han hecho posibles estos encuentros, así como la participación de todas las personas asistentes.

La Fundación Impulsa y el CEDO unen esfuerzos para acercar el talento joven al tejido empresarial de Osona

La Fundación Impulsa y el Consejo Empresarial de Osona (CEDO) han firmado un convenio de colaboración para impulsar nuevas oportunidades para los jóvenes y reforzar la conexión entre el mundo empresarial y la Formación Profesional. La firma ha corrido a cargo de la presidenta del CEDO, Gemma Vivet, y de la presidenta de la Fundación Impulsa, Andrea Carandell.

En el marco del acuerdo, el CEDO dará a conocer el proyecto de la Fundación entre sus empresas asociadas, facilitará su participación en espacios de encuentro empresarial y explorará nuevas vías de colaboración en proyectos como Empresa i Formació o Viu Osona. Por su parte, la Fundación Impulsa presentará su modelo de acompañamiento integral a los jóvenes ante las empresas del territorio y facilitará la conexión entre las necesidades del tejido empresarial y el talento de los jóvenes Impulsers.

Gemma Vivet ha destacado que «las empresas desempeñan un papel fundamental en la construcción del futuro de nuestro territorio. Con este convenio queremos facilitar que el tejido empresarial de Osona conozca aún más de cerca la labor de la Fundación Impulsa».

Andrea Carandell ha afirmado que «este acuerdo refuerza la convicción de que las oportunidades para cambiar vidas se multiplican cuando empresas y entidades sociales trabajan juntas. La colaboración con el CEDO nos permitirá seguir acercando el talento de los jóvenes Impulsers al tejido empresarial».

La Fundación Impulsa y la Fundación Camiral unen esfuerzos para impulsar el talento joven en la comarca de La Selva

La Fundación Impulsa y la Fundación Camiral han firmado un convenio de colaboración con el objetivo de facilitar el acceso a los estudios postobligatorios de jóvenes con talento, motivación y compromiso de la comarca de La Selva.

El acuerdo permite acercar el proyecto social de la Fundación Impulsa a los municipios adyacentes a Camiral y establece el compromiso de la Fundación Camiral de financiar becas Impulsa destinadas a jóvenes de su ámbito de influencia. El convenio ha sido firmado por el presidente de la Fundación Camiral, David Plana, y la responsable de Actividad General de la Fundación Impulsa, Glòria Pujol.

La colaboración prevé un despliegue progresivo que se inició en el curso 2025-2026 con 6 jóvenes y que dará apoyo a un mínimo de 12 jóvenes durante los cuatro años de vigencia del convenio, siempre en función de la disponibilidad de candidaturas que cumplan el perfil de joven Impulser.

Para hacerlo posible, la Fundación Camiral destinará una aportación económica de hasta 137.000 euros, que permitirá cubrir los costes de las becas, valoradas en 3.800 euros anuales por alumno. Este apoyo garantiza no solo la ayuda económica a los estudiantes, sino también el acompañamiento integral que caracteriza el modelo de la Fundación Impulsa.

Más allá del apoyo a las becas, el convenio también abre la puerta a nuevas vías de colaboración entre ambas entidades. En este sentido, algunos profesionales de Camiral participan como personas mentoras de los jóvenes de la Fundación Impulsa, reforzando así el compromiso de la organización con la responsabilidad social corporativa y el territorio.

Con esta alianza, la Fundación Camiral reafirma su compromiso con el desarrollo social y educativo de la comarca de La Selva, mientras que la Fundación Impulsa continúa ampliando su presencia en el territorio para ofrecer oportunidades de futuro a jóvenes que, a pesar de las dificultades socioeconómicas, demuestran esfuerzo, compromiso y potencial.

La Fundación Impulsa y la FUB-UManresa unen esfuerzos para ampliar las oportunidades formativas de los jóvenes

La Fundación Impulsa y la Fundación Universitaria del Bages (FUB-UManresa) han firmado un convenio de colaboración con el objetivo de generar nuevas oportunidades educativas y de desarrollo personal para los jóvenes, así como reforzar la cooperación entre ambas instituciones.

El acuerdo prevé impulsar acciones que faciliten la continuidad educativa de los jóvenes de la Fundación Impulsa hacia los estudios universitarios y los ciclos formativos de grado superior. En este sentido, se promoverán iniciativas de orientación académica, información sobre el acceso a los estudios y apoyo en la tramitación de becas, con la voluntad de favorecer la igualdad de oportunidades.

El convenio ha sido firmado por Glòria Pujol, responsable General de Actividad de la Fundación Impulsa, y Antoni Llobet, director general de la FUB-UManresa. Esta alianza permite construir puentes entre dos entidades que comparten la convicción de que la educación es una herramienta clave de transformación individual y colectiva.

La colaboración también contempla el fomento del voluntariado entre los estudiantes de la FUB-UManresa, facilitando su participación en proyectos de la Fundación Impulsa, así como la implicación del profesorado y de profesionales de la universidad en actividades formativas dirigidas a los jóvenes participantes del programa.

Con este acuerdo, la Fundación Impulsa y la FUB-UManresa reafirman su compromiso con una educación más accesible, inclusiva y conectada con las necesidades del territorio, generando nuevas oportunidades para que los jóvenes puedan desarrollar su proyecto vital y profesional con más herramientas y perspectivas de futuro.

Una nueva jornada de Conectamos con Impulsa en las instalaciones de Quadpack refuerza alianzas entre empresas comprometidas con el impacto social

La Fundación Impulsa ha celebrado un nuevo encuentro del espacio Conectamos con Impulsa, una iniciativa que tiene como objetivo generar espacios de relación, conocimiento y colaboración entre Organizaciones Impulsoras y personas comprometidas con la igualdad de oportunidades para los jóvenes.

La jornada ha tenido lugar en las instalaciones de Quadpack y ha reunido a representantes de organizaciones vinculadas a la Fundación. El encuentro ha permitido conocer de cerca la labor que desarrolla Quadpack Foundation y compartir reflexiones sobre el papel que pueden desempeñar las empresas en la generación de oportunidades para los jóvenes y en la construcción de una sociedad más inclusiva. La Fundación mantiene desde hace años una estrecha colaboración con Quadpack Foundation, una entidad que impulsa iniciativas de desarrollo social y educativo para jóvenes de todo el mundo y que ha sido un aliado clave en el crecimiento de la Fundación Impulsa.

Desde la Fundación Impulsa queremos agradecer especialmente la acogida de Marcela Buitrago y Francesca Malizia, de Quadpack Foundation, quienes abrieron las puertas de su organización y compartieron su experiencia, visión y compromiso con todos los asistentes.

La jornada también contó con la colaboración de la Fundació Vinne, que ofreció el catering del encuentro.

Els Ruckers convierten una noche de música y solidaridad en 1.846 € para impulsar el futuro de jóvenes del Vallès Occidental

La solidaridad y la música volvieron a ir de la mano el pasado 19 de junio en el jardín del QGAT Hotel de Sant Cugat, donde el grupo Els Ruckers ofreció un concierto solidario a beneficio de la Fundación Impulsa.

La iniciativa reunió a cerca de 300 personas en una velada marcada por el buen ambiente, la música en directo y el compromiso con la igualdad de oportunidades. Gracias a la participación de los asistentes, se recaudaron 1.246 euros a través de las entradas del concierto y 600 euros más mediante una rifa solidaria, alcanzando una recaudación total de 1.846 euros que se destinarán íntegramente al acompañamiento de jóvenes en situación de vulnerabilidad del Vallès Occidental.

Los asistentes pudieron disfrutar de un repertorio de grandes éxitos de los años 80 y 90 interpretados por Els Ruckers, así como de una sesión de DJ posterior.

Los fondos recaudados contribuirán a hacer posible que jóvenes con dificultades socioeconómicas puedan continuar cursando estudios de Formación Profesional a través de la Beca Impulsa, recibiendo además el acompañamiento integral que ofrece la Fundación mediante su Método Impulsa, que incluye mentoría, orientación, crecimiento personal y conexión con el mundo laboral.

Desde la Fundación Impulsa queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a Els Ruckers, por su iniciativa y su música; al QGAT Hotel, por ceder el espacio; a los patrocinadores de la rifa: Restaurante Cal Tonyina de Terrassa, Restaurante Piquillas de Terrassa, Restaurante Picuteig de Sant Cugat, Bonpreu y Esclat, y Benito; y, especialmente, a todas las personas asistentes que, con su participación, ayudaron a generar nuevas oportunidades para los jóvenes.

 

La solidaridad de los clientes de Bonpreu y Esclat recauda 25.010 € para impulsar el futuro de jóvenes en situación de vulnerabilidad

La Fundación Impulsa ha recibido 25.010 € gracias a las aportaciones realizadas por los clientes de Bonpreu y Esclat a través de la campaña de Redondeo Solidario durante el mes de mayo. En total, se han registrado 205.262 microdonaciones que contribuirán a generar nuevas oportunidades educativas y laborales para jóvenes en situación de vulnerabilidad.

El importe recaudado se destinará al proyecto Impulsa Oportunidades Laborales, una iniciativa que tiene como objetivo mejorar la empleabilidad y promover la inserción sociolaboral de jóvenes Impulsers de entre 16 y 21 años que, a pesar de las dificultades socioeconómicas, desean continuar formándose a través de un ciclo de Formación Profesional gracias a la Beca Impulsa.

A través del Método Impulsa, la Fundación acompaña a jóvenes en situación de vulnerabilidad socioeconómica para que puedan continuar sus estudios de Formación Profesional y construir su proyecto de vida. Este acompañamiento integral combina apoyo económico, orientación y seguimiento psicopedagógico, mentoría y formación en competencias personales y profesionales. Desde 2015, la Fundación ya ha acompañado a más de 780 jóvenes en toda Cataluña, gracias a una red de personas, empresas y entidades comprometidas con la igualdad de oportunidades.

La campaña de Redondeo Solidario de Bonpreu y Esclat, impulsada conjuntamente con Worldcoo, permite a los clientes que pagan con tarjeta redondear voluntariamente el importe final de su compra y destinar los céntimos restantes a proyectos sociales. Durante el mes de mayo, la Fundación Impulsa ha sido la entidad beneficiaria de esta iniciativa, que ha hecho posible transformar pequeños gestos cotidianos en oportunidades reales para cientos de jóvenes.

Desde la Fundación Impulsa queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas que han participado en esta campaña, así como a Bonpreu, Esclat y Worldcoo por hacer posible una iniciativa que contribuye a ofrecer oportunidades a los jóvenes para que puedan contar con las mismas opciones de cara a su futuro.

«Muchos jóvenes nunca se han sentido parte activa del sistema, pero tienen ilusiones, motivaciones, ideas y talento»

Con 28 años, Hatim Azahri ha convertido las dificultades vividas en un motor de transformación social. Nacido en Nador, Marruecos, y criado en el barrio del Poble-sec de Barcelona desde los dos años, es integrador social, estudiante de Trabajo Social en la Universidad de Barcelona y presidente de la asociación juvenil Jóvenes Unidos por el Poble-sec. Su trayectoria vital y su mirada comunitaria lo han llevado a implicarse activamente en proyectos de convivencia, participación juvenil y justicia social. Actualmente forma parte del Consejo Asesor Antirracista 2025-2035 del Ayuntamiento de Barcelona y ha participado en programas de liderazgo e innovación social como Generación Propósito (Fundación Princesa de Girona). Hace pocos días protagonizó una de las charlas de historias de vida para jóvenes de la Fundación Impulsa con el objetivo de inspirarlos a creer en sus propias capacidades.

¿Cómo recuerdas tu infancia?
Prácticamente no tengo recuerdos de mi etapa en Marruecos porque llegué aquí cuando era muy pequeño, pero sí recuerdo mucho mi experiencia en el Poble-sec y, sobre todo, en la Escuela Mossèn Jacint Verdaguer. Tuve la suerte de encontrar maestras excepcionales, como Rosalia y Conxita, que entendieron mi realidad socioeconómica y la de muchos compañeros. Hicieron que la escuela fuera un lugar agradable al que querer ir, en un momento en el que, por la situación que vivíamos, quizá era el último lugar donde querías estar. Ellas me hicieron creer que era inteligente y capaz de estudiar y seguir avanzando.

«Tuve maestras que hicieron que la escuela fuera un lugar agradable al que querer ir»

¿Y cómo fue tu paso por la ESO?
La experiencia en el instituto fue diferente; viví tratos y actitudes racistas y discriminatorias por parte del profesorado tanto hacia mí como hacia otros compañeros. Llegaron a decirnos que no servíamos para hacer bachillerato, hasta el punto de que yo mismo acabé pensando que el bachillerato no era para mí. Pero el hermano mayor de un amigo nos animó a intentarlo en otro instituto. Empecé el curso por los pelos, porque nos matricularon muy tarde. Contra todo pronóstico, la experiencia fue increíble. Me encontré con profesores y profesoras que daban oportunidades y hacían un esfuerzo real por entender la realidad del alumnado; acabé obteniendo la ESO con un 6,7 y el bachillerato con un 7,8.

«[Algunos profesores del instituto] llegaron a decirnos que no servíamos para hacer bachillerato, hasta el punto de que yo mismo acabé pensando que el bachillerato no era para mí»

¿Qué te llevó a estudiar Integración Social?
Inicialmente quería estudiar Administración y Finanzas, pero durante la ESO y el bachillerato estuve sin documentación regularizada. En casa vivíamos un proceso familiar complicado y no se podía justificar económicamente la situación para renovar el NIE. Esto provocó que pasara casi diez años sin papeles y, cuando finalmente pude regularizar mi situación, entendí mucho mejor cómo funcionaba todo el sistema y también las dificultades que viven muchos jóvenes. En aquel momento, junto con otros jóvenes del barrio, queríamos mejorar nuestro entorno y creamos la asociación Jóvenes Unidos del Poble-sec. Sentí que necesitaba herramientas y conocimientos técnicos para hacer ese trabajo mejor, y por eso estudié Integración Social.

¿Ha habido algún momento de inflexión en tu vida?
El momento de regularizar mi situación administrativa lo fue, sí. Estuve dos años entre el bachillerato y el grado superior sin atreverme a dar el paso, porque pensaba: si estudio y después no puedo hacer prácticas porque no tengo la documentación, ¿qué hago? Y una vez tuve los papeles, se me abrieron puertas que antes parecía imposible cruzar. Además, más allá del contenido académico, estudiar despierta habilidades que quizá ni sabías que tenías.

«Una vez tuve los papeles, se me abrieron puertas que antes parecía imposible cruzar»

¿Cuáles han sido las mayores dificultades que has tenido que superar?
Actualmente, para mí —y para muchos jóvenes como yo—, una de las dificultades más importantes es la vivienda. Tener que mudarte constantemente porque te suben el alquiler o no te renuevan el contrato te desestabiliza mucho. Así es difícil construir una zona segura. También fue difícil el momento de crear Jóvenes Unidos del Poble-sec; tuvimos que ser muy creativos e innovadores para conseguir un barrio más digno. Al principio había una mirada muy paternalista porque éramos jóvenes, pero nosotros reclamábamos cosas muy básicas: espacios útiles, equipamientos, más oportunidades deportivas y culturales… Y aun así, tuvimos que demostrar que la juventud no solo se implica, sino que también tiene capacidad para organizarse, mejorar el territorio y generar comunidad.

«Tuvimos que demostrar que la juventud no solo se implica, sino que también tiene capacidad para organizarse, mejorar el territorio y generar comunidad»

¿De dónde nace tu compromiso con la justicia social y el antirracismo?
El Poble-sec es un barrio muy diverso, con realidades muy distintas que conviven en un mismo espacio. Cuando pasas mucho tiempo en la calle y el espacio público es tu segunda casa, acabas construyendo vínculos muy fuertes con la gente. Ves cómo algunos jóvenes consiguen salir adelante, pero también ves situaciones muy duras: vulnerabilidad, drogas, conflictos o exclusión, y llega un momento en que te preguntas qué ha fallado y qué se podría haber hecho de otra manera. Entiendes que las administraciones tienen una gran responsabilidad y que no garantizar servicios mínimos, espacios de acompañamiento o alternativas limita mucho las oportunidades de la juventud. Una vez valoré la importancia de luchar por los derechos mínimos, entendí que necesitábamos mejorar el barrio, porque mejorarlo es también una inversión de futuro y una forma de prevención.

«Mejorar el barrio es también una inversión de futuro y una forma de prevención»

¿Qué impacto ha tenido en los jóvenes del barrio la creación de la asociación Jóvenes Unidos del Poble-sec?
Siempre hemos tenido muy claro que lo que construimos no puede quedarse en una actividad a la que la gente viene y se va sin llevarse nada significativo; todo lo que impulsamos tiene un componente de activación social. Vivimos en un contexto en el que mucha gente está desmotivada y no confía en el sistema democrático; necesitamos generar vínculos, participación y conciencia crítica. Transformar la realidad de una persona no siempre requiere grandes recursos o revoluciones; a veces, simplemente necesitamos sentirnos escuchados y acompañados. A partir del vínculo se genera comunidad y, aunque vivimos en un contexto que parece volverse cada vez más individualista, necesitamos a las demás personas para vivir, para inspirarnos y para crecer. Muchos jóvenes descubren habilidades que no sabían que tenían y terminan implicándose en otras iniciativas; así es como se generan liderazgos positivos y participación ciudadana. Muchos jóvenes nunca se han sentido parte activa del sistema, pero tienen ilusiones, motivaciones, ideas y talento; lo que a menudo falta son oportunidades y espacios para visibilizarlo. Si no escuchamos a los jóvenes, estamos perdiendo mucho potencial colectivo.

«Aunque vivimos en un contexto que parece volverse cada vez más individualista, necesitamos a las demás personas para vivir, para inspirarnos y para crecer»

¿Cómo imaginas una sociedad realmente justa y cohesionada?
Una sociedad justa debería empezar por un modelo democrático mucho más participativo, en el que la ciudadanía pudiera decidir e implicarse mucho más en el día a día. También debemos alejarnos del darwinismo social y construir relatos basados en la cooperación y el beneficio colectivo; es una ilusión pensar que nos salvaremos individualmente. En un momento en el que la tecnología y la inteligencia artificial pueden generar más desconexión, necesitamos construir espacios humanos, comunitarios y solidarios.

¿Qué consejo darías a un joven que esté pasando por un momento difícil?
Le diría que busque personas con las que pueda compartir lo que está viviendo y que tenga claro que no es culpable de lo que le pasa. La meritocracia muchas veces es un engaño; hay desigualdades estructurales que condicionan enormemente las oportunidades y, al final, todos somos vulnerables y necesitamos acompañarnos. Precisamente, esa vulnerabilidad es lo que nos permite construir vínculos profundos, solidaridad y cooperación.

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