Connectamos con Impuls_@ consolida una red de Organizaciones Impulsoras comprometidas con el territorio y el futuro de los jóvenes a través de la Formación Profesional

Durante el curso 2025-2026, la Fundación Impulsa ha impulsado diversas ediciones de Connectamos con Impuls_@, un espacio concebido para acercar a las Organizaciones Impulsoras al proyecto, generar nuevas conexiones y fortalecer una comunidad empresarial que comparte el compromiso con la igualdad de oportunidades para los jóvenes y el desarrollo del territorio.

Las sesiones, celebradas en las instalaciones de empresas que forman parte de la red Impulsa, han permitido visitar y conocer de cerca organizaciones como Roansa, Saurina, Esbelt, Frime, Briolf-Roberlo y Quadpack. Empresas de sectores muy diversos que han abierto sus puertas para compartir su trayectoria, sus proyectos, su cultura organizativa y su forma de entender el compromiso con el entorno.

Más allá de las visitas, Connectamos con Impulsa se ha consolidado como una herramienta de relación y de construcción de comunidad. Los encuentros permiten a la Fundación compartir con las Organizaciones Impulsoras la evolución de la actividad, los resultados alcanzados y los retos de futuro, al tiempo que ofrecen un espacio de diálogo y escucha para recoger inquietudes, propuestas y nuevas oportunidades de colaboración.

Estas jornadas también facilitan que empresarios y profesionales vinculados a la Fundación se conozcan, compartan experiencias y establezcan nuevas relaciones. Una red que se fortalece encuentro tras encuentro y que contribuye a generar sinergias entre organizaciones que, desde realidades muy diferentes, comparten la voluntad de generar un impacto positivo en el territorio.

Las empresas participantes han tenido la oportunidad de descubrir buenas prácticas, modelos de gestión y experiencias inspiradoras de la mano de las empresas anfitrionas. Desde compañías industriales con una fuerte vocación internacional hasta organizaciones referentes en innovación, sostenibilidad o gestión del talento, cada visita ha aportado nuevas perspectivas y aprendizajes a los asistentes.

Al mismo tiempo, las sesiones han servido para reforzar el sentimiento de pertenencia al proyecto Impulsa. Conocer a otras empresas implicadas, compartir espacios de encuentro y comprobar el impacto colectivo que genera la red permite entender que detrás de cada beca Impulsa existe una comunidad de personas y Organizaciones que trabajan conjuntamente para transformar realidades.

Connectamos con Impuls_@ también se ha convertido en una puerta de entrada para que nuevas empresas puedan conocer de cerca la Fundación. Varias Organizaciones Impulsoras han aprovechado estos encuentros para invitar a otras empresas de su entorno, generando nuevas conexiones y ampliando una red que ha hecho posible que más de 780 jóvenes hayan podido continuar sus estudios de Formación Profesional con un acompañamiento integral.

Desde la Fundación Impulsa queremos agradecer la generosidad y la acogida de todas las empresas anfitrionas que han hecho posibles estos encuentros, así como la participación de todas las personas asistentes.

La Fundación Impulsa y el CEDO unen esfuerzos para acercar el talento joven al tejido empresarial de Osona

La Fundación Impulsa y el Consejo Empresarial de Osona (CEDO) han firmado un convenio de colaboración para impulsar nuevas oportunidades para los jóvenes y reforzar la conexión entre el mundo empresarial y la Formación Profesional. La firma ha corrido a cargo de la presidenta del CEDO, Gemma Vivet, y de la presidenta de la Fundación Impulsa, Andrea Carandell.

En el marco del acuerdo, el CEDO dará a conocer el proyecto de la Fundación entre sus empresas asociadas, facilitará su participación en espacios de encuentro empresarial y explorará nuevas vías de colaboración en proyectos como Empresa i Formació o Viu Osona. Por su parte, la Fundación Impulsa presentará su modelo de acompañamiento integral a los jóvenes ante las empresas del territorio y facilitará la conexión entre las necesidades del tejido empresarial y el talento de los jóvenes Impulsers.

Gemma Vivet ha destacado que «las empresas desempeñan un papel fundamental en la construcción del futuro de nuestro territorio. Con este convenio queremos facilitar que el tejido empresarial de Osona conozca aún más de cerca la labor de la Fundación Impulsa».

Andrea Carandell ha afirmado que «este acuerdo refuerza la convicción de que las oportunidades para cambiar vidas se multiplican cuando empresas y entidades sociales trabajan juntas. La colaboración con el CEDO nos permitirá seguir acercando el talento de los jóvenes Impulsers al tejido empresarial».

La Fundación Impulsa y la Fundación Camiral unen esfuerzos para impulsar el talento joven en la comarca de La Selva

La Fundación Impulsa y la Fundación Camiral han firmado un convenio de colaboración con el objetivo de facilitar el acceso a los estudios postobligatorios de jóvenes con talento, motivación y compromiso de la comarca de La Selva.

El acuerdo permite acercar el proyecto social de la Fundación Impulsa a los municipios adyacentes a Camiral y establece el compromiso de la Fundación Camiral de financiar becas Impulsa destinadas a jóvenes de su ámbito de influencia. El convenio ha sido firmado por el presidente de la Fundación Camiral, David Plana, y la responsable de Actividad General de la Fundación Impulsa, Glòria Pujol.

La colaboración prevé un despliegue progresivo que se inició en el curso 2025-2026 con 6 jóvenes y que dará apoyo a un mínimo de 12 jóvenes durante los cuatro años de vigencia del convenio, siempre en función de la disponibilidad de candidaturas que cumplan el perfil de joven Impulser.

Para hacerlo posible, la Fundación Camiral destinará una aportación económica de hasta 137.000 euros, que permitirá cubrir los costes de las becas, valoradas en 3.800 euros anuales por alumno. Este apoyo garantiza no solo la ayuda económica a los estudiantes, sino también el acompañamiento integral que caracteriza el modelo de la Fundación Impulsa.

Más allá del apoyo a las becas, el convenio también abre la puerta a nuevas vías de colaboración entre ambas entidades. En este sentido, algunos profesionales de Camiral participan como personas mentoras de los jóvenes de la Fundación Impulsa, reforzando así el compromiso de la organización con la responsabilidad social corporativa y el territorio.

Con esta alianza, la Fundación Camiral reafirma su compromiso con el desarrollo social y educativo de la comarca de La Selva, mientras que la Fundación Impulsa continúa ampliando su presencia en el territorio para ofrecer oportunidades de futuro a jóvenes que, a pesar de las dificultades socioeconómicas, demuestran esfuerzo, compromiso y potencial.

La Fundación Impulsa y la FUB-UManresa unen esfuerzos para ampliar las oportunidades formativas de los jóvenes

La Fundación Impulsa y la Fundación Universitaria del Bages (FUB-UManresa) han firmado un convenio de colaboración con el objetivo de generar nuevas oportunidades educativas y de desarrollo personal para los jóvenes, así como reforzar la cooperación entre ambas instituciones.

El acuerdo prevé impulsar acciones que faciliten la continuidad educativa de los jóvenes de la Fundación Impulsa hacia los estudios universitarios y los ciclos formativos de grado superior. En este sentido, se promoverán iniciativas de orientación académica, información sobre el acceso a los estudios y apoyo en la tramitación de becas, con la voluntad de favorecer la igualdad de oportunidades.

El convenio ha sido firmado por Glòria Pujol, responsable General de Actividad de la Fundación Impulsa, y Antoni Llobet, director general de la FUB-UManresa. Esta alianza permite construir puentes entre dos entidades que comparten la convicción de que la educación es una herramienta clave de transformación individual y colectiva.

La colaboración también contempla el fomento del voluntariado entre los estudiantes de la FUB-UManresa, facilitando su participación en proyectos de la Fundación Impulsa, así como la implicación del profesorado y de profesionales de la universidad en actividades formativas dirigidas a los jóvenes participantes del programa.

Con este acuerdo, la Fundación Impulsa y la FUB-UManresa reafirman su compromiso con una educación más accesible, inclusiva y conectada con las necesidades del territorio, generando nuevas oportunidades para que los jóvenes puedan desarrollar su proyecto vital y profesional con más herramientas y perspectivas de futuro.

Una nueva jornada de Conectamos con Impulsa en las instalaciones de Quadpack refuerza alianzas entre empresas comprometidas con el impacto social

La Fundación Impulsa ha celebrado un nuevo encuentro del espacio Conectamos con Impulsa, una iniciativa que tiene como objetivo generar espacios de relación, conocimiento y colaboración entre Organizaciones Impulsoras y personas comprometidas con la igualdad de oportunidades para los jóvenes.

La jornada ha tenido lugar en las instalaciones de Quadpack y ha reunido a representantes de organizaciones vinculadas a la Fundación. El encuentro ha permitido conocer de cerca la labor que desarrolla Quadpack Foundation y compartir reflexiones sobre el papel que pueden desempeñar las empresas en la generación de oportunidades para los jóvenes y en la construcción de una sociedad más inclusiva. La Fundación mantiene desde hace años una estrecha colaboración con Quadpack Foundation, una entidad que impulsa iniciativas de desarrollo social y educativo para jóvenes de todo el mundo y que ha sido un aliado clave en el crecimiento de la Fundación Impulsa.

Desde la Fundación Impulsa queremos agradecer especialmente la acogida de Marcela Buitrago y Francesca Malizia, de Quadpack Foundation, quienes abrieron las puertas de su organización y compartieron su experiencia, visión y compromiso con todos los asistentes.

La jornada también contó con la colaboración de la Fundació Vinne, que ofreció el catering del encuentro.

Els Ruckers convierten una noche de música y solidaridad en 1.846 € para impulsar el futuro de jóvenes del Vallès Occidental

La solidaridad y la música volvieron a ir de la mano el pasado 19 de junio en el jardín del QGAT Hotel de Sant Cugat, donde el grupo Els Ruckers ofreció un concierto solidario a beneficio de la Fundación Impulsa.

La iniciativa reunió a cerca de 300 personas en una velada marcada por el buen ambiente, la música en directo y el compromiso con la igualdad de oportunidades. Gracias a la participación de los asistentes, se recaudaron 1.246 euros a través de las entradas del concierto y 600 euros más mediante una rifa solidaria, alcanzando una recaudación total de 1.846 euros que se destinarán íntegramente al acompañamiento de jóvenes en situación de vulnerabilidad del Vallès Occidental.

Los asistentes pudieron disfrutar de un repertorio de grandes éxitos de los años 80 y 90 interpretados por Els Ruckers, así como de una sesión de DJ posterior.

Los fondos recaudados contribuirán a hacer posible que jóvenes con dificultades socioeconómicas puedan continuar cursando estudios de Formación Profesional a través de la Beca Impulsa, recibiendo además el acompañamiento integral que ofrece la Fundación mediante su Método Impulsa, que incluye mentoría, orientación, crecimiento personal y conexión con el mundo laboral.

Desde la Fundación Impulsa queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a Els Ruckers, por su iniciativa y su música; al QGAT Hotel, por ceder el espacio; a los patrocinadores de la rifa: Restaurante Cal Tonyina de Terrassa, Restaurante Piquillas de Terrassa, Restaurante Picuteig de Sant Cugat, Bonpreu y Esclat, y Benito; y, especialmente, a todas las personas asistentes que, con su participación, ayudaron a generar nuevas oportunidades para los jóvenes.

 

La solidaridad de los clientes de Bonpreu y Esclat recauda 25.010 € para impulsar el futuro de jóvenes en situación de vulnerabilidad

La Fundación Impulsa ha recibido 25.010 € gracias a las aportaciones realizadas por los clientes de Bonpreu y Esclat a través de la campaña de Redondeo Solidario durante el mes de mayo. En total, se han registrado 205.262 microdonaciones que contribuirán a generar nuevas oportunidades educativas y laborales para jóvenes en situación de vulnerabilidad.

El importe recaudado se destinará al proyecto Impulsa Oportunidades Laborales, una iniciativa que tiene como objetivo mejorar la empleabilidad y promover la inserción sociolaboral de jóvenes Impulsers de entre 16 y 21 años que, a pesar de las dificultades socioeconómicas, desean continuar formándose a través de un ciclo de Formación Profesional gracias a la Beca Impulsa.

A través del Método Impulsa, la Fundación acompaña a jóvenes en situación de vulnerabilidad socioeconómica para que puedan continuar sus estudios de Formación Profesional y construir su proyecto de vida. Este acompañamiento integral combina apoyo económico, orientación y seguimiento psicopedagógico, mentoría y formación en competencias personales y profesionales. Desde 2015, la Fundación ya ha acompañado a más de 780 jóvenes en toda Cataluña, gracias a una red de personas, empresas y entidades comprometidas con la igualdad de oportunidades.

La campaña de Redondeo Solidario de Bonpreu y Esclat, impulsada conjuntamente con Worldcoo, permite a los clientes que pagan con tarjeta redondear voluntariamente el importe final de su compra y destinar los céntimos restantes a proyectos sociales. Durante el mes de mayo, la Fundación Impulsa ha sido la entidad beneficiaria de esta iniciativa, que ha hecho posible transformar pequeños gestos cotidianos en oportunidades reales para cientos de jóvenes.

Desde la Fundación Impulsa queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas que han participado en esta campaña, así como a Bonpreu, Esclat y Worldcoo por hacer posible una iniciativa que contribuye a ofrecer oportunidades a los jóvenes para que puedan contar con las mismas opciones de cara a su futuro.

«Muchos jóvenes nunca se han sentido parte activa del sistema, pero tienen ilusiones, motivaciones, ideas y talento»

Con 28 años, Hatim Azahri ha convertido las dificultades vividas en un motor de transformación social. Nacido en Nador, Marruecos, y criado en el barrio del Poble-sec de Barcelona desde los dos años, es integrador social, estudiante de Trabajo Social en la Universidad de Barcelona y presidente de la asociación juvenil Jóvenes Unidos por el Poble-sec. Su trayectoria vital y su mirada comunitaria lo han llevado a implicarse activamente en proyectos de convivencia, participación juvenil y justicia social. Actualmente forma parte del Consejo Asesor Antirracista 2025-2035 del Ayuntamiento de Barcelona y ha participado en programas de liderazgo e innovación social como Generación Propósito (Fundación Princesa de Girona). Hace pocos días protagonizó una de las charlas de historias de vida para jóvenes de la Fundación Impulsa con el objetivo de inspirarlos a creer en sus propias capacidades.

¿Cómo recuerdas tu infancia?
Prácticamente no tengo recuerdos de mi etapa en Marruecos porque llegué aquí cuando era muy pequeño, pero sí recuerdo mucho mi experiencia en el Poble-sec y, sobre todo, en la Escuela Mossèn Jacint Verdaguer. Tuve la suerte de encontrar maestras excepcionales, como Rosalia y Conxita, que entendieron mi realidad socioeconómica y la de muchos compañeros. Hicieron que la escuela fuera un lugar agradable al que querer ir, en un momento en el que, por la situación que vivíamos, quizá era el último lugar donde querías estar. Ellas me hicieron creer que era inteligente y capaz de estudiar y seguir avanzando.

«Tuve maestras que hicieron que la escuela fuera un lugar agradable al que querer ir»

¿Y cómo fue tu paso por la ESO?
La experiencia en el instituto fue diferente; viví tratos y actitudes racistas y discriminatorias por parte del profesorado tanto hacia mí como hacia otros compañeros. Llegaron a decirnos que no servíamos para hacer bachillerato, hasta el punto de que yo mismo acabé pensando que el bachillerato no era para mí. Pero el hermano mayor de un amigo nos animó a intentarlo en otro instituto. Empecé el curso por los pelos, porque nos matricularon muy tarde. Contra todo pronóstico, la experiencia fue increíble. Me encontré con profesores y profesoras que daban oportunidades y hacían un esfuerzo real por entender la realidad del alumnado; acabé obteniendo la ESO con un 6,7 y el bachillerato con un 7,8.

«[Algunos profesores del instituto] llegaron a decirnos que no servíamos para hacer bachillerato, hasta el punto de que yo mismo acabé pensando que el bachillerato no era para mí»

¿Qué te llevó a estudiar Integración Social?
Inicialmente quería estudiar Administración y Finanzas, pero durante la ESO y el bachillerato estuve sin documentación regularizada. En casa vivíamos un proceso familiar complicado y no se podía justificar económicamente la situación para renovar el NIE. Esto provocó que pasara casi diez años sin papeles y, cuando finalmente pude regularizar mi situación, entendí mucho mejor cómo funcionaba todo el sistema y también las dificultades que viven muchos jóvenes. En aquel momento, junto con otros jóvenes del barrio, queríamos mejorar nuestro entorno y creamos la asociación Jóvenes Unidos del Poble-sec. Sentí que necesitaba herramientas y conocimientos técnicos para hacer ese trabajo mejor, y por eso estudié Integración Social.

¿Ha habido algún momento de inflexión en tu vida?
El momento de regularizar mi situación administrativa lo fue, sí. Estuve dos años entre el bachillerato y el grado superior sin atreverme a dar el paso, porque pensaba: si estudio y después no puedo hacer prácticas porque no tengo la documentación, ¿qué hago? Y una vez tuve los papeles, se me abrieron puertas que antes parecía imposible cruzar. Además, más allá del contenido académico, estudiar despierta habilidades que quizá ni sabías que tenías.

«Una vez tuve los papeles, se me abrieron puertas que antes parecía imposible cruzar»

¿Cuáles han sido las mayores dificultades que has tenido que superar?
Actualmente, para mí —y para muchos jóvenes como yo—, una de las dificultades más importantes es la vivienda. Tener que mudarte constantemente porque te suben el alquiler o no te renuevan el contrato te desestabiliza mucho. Así es difícil construir una zona segura. También fue difícil el momento de crear Jóvenes Unidos del Poble-sec; tuvimos que ser muy creativos e innovadores para conseguir un barrio más digno. Al principio había una mirada muy paternalista porque éramos jóvenes, pero nosotros reclamábamos cosas muy básicas: espacios útiles, equipamientos, más oportunidades deportivas y culturales… Y aun así, tuvimos que demostrar que la juventud no solo se implica, sino que también tiene capacidad para organizarse, mejorar el territorio y generar comunidad.

«Tuvimos que demostrar que la juventud no solo se implica, sino que también tiene capacidad para organizarse, mejorar el territorio y generar comunidad»

¿De dónde nace tu compromiso con la justicia social y el antirracismo?
El Poble-sec es un barrio muy diverso, con realidades muy distintas que conviven en un mismo espacio. Cuando pasas mucho tiempo en la calle y el espacio público es tu segunda casa, acabas construyendo vínculos muy fuertes con la gente. Ves cómo algunos jóvenes consiguen salir adelante, pero también ves situaciones muy duras: vulnerabilidad, drogas, conflictos o exclusión, y llega un momento en que te preguntas qué ha fallado y qué se podría haber hecho de otra manera. Entiendes que las administraciones tienen una gran responsabilidad y que no garantizar servicios mínimos, espacios de acompañamiento o alternativas limita mucho las oportunidades de la juventud. Una vez valoré la importancia de luchar por los derechos mínimos, entendí que necesitábamos mejorar el barrio, porque mejorarlo es también una inversión de futuro y una forma de prevención.

«Mejorar el barrio es también una inversión de futuro y una forma de prevención»

¿Qué impacto ha tenido en los jóvenes del barrio la creación de la asociación Jóvenes Unidos del Poble-sec?
Siempre hemos tenido muy claro que lo que construimos no puede quedarse en una actividad a la que la gente viene y se va sin llevarse nada significativo; todo lo que impulsamos tiene un componente de activación social. Vivimos en un contexto en el que mucha gente está desmotivada y no confía en el sistema democrático; necesitamos generar vínculos, participación y conciencia crítica. Transformar la realidad de una persona no siempre requiere grandes recursos o revoluciones; a veces, simplemente necesitamos sentirnos escuchados y acompañados. A partir del vínculo se genera comunidad y, aunque vivimos en un contexto que parece volverse cada vez más individualista, necesitamos a las demás personas para vivir, para inspirarnos y para crecer. Muchos jóvenes descubren habilidades que no sabían que tenían y terminan implicándose en otras iniciativas; así es como se generan liderazgos positivos y participación ciudadana. Muchos jóvenes nunca se han sentido parte activa del sistema, pero tienen ilusiones, motivaciones, ideas y talento; lo que a menudo falta son oportunidades y espacios para visibilizarlo. Si no escuchamos a los jóvenes, estamos perdiendo mucho potencial colectivo.

«Aunque vivimos en un contexto que parece volverse cada vez más individualista, necesitamos a las demás personas para vivir, para inspirarnos y para crecer»

¿Cómo imaginas una sociedad realmente justa y cohesionada?
Una sociedad justa debería empezar por un modelo democrático mucho más participativo, en el que la ciudadanía pudiera decidir e implicarse mucho más en el día a día. También debemos alejarnos del darwinismo social y construir relatos basados en la cooperación y el beneficio colectivo; es una ilusión pensar que nos salvaremos individualmente. En un momento en el que la tecnología y la inteligencia artificial pueden generar más desconexión, necesitamos construir espacios humanos, comunitarios y solidarios.

¿Qué consejo darías a un joven que esté pasando por un momento difícil?
Le diría que busque personas con las que pueda compartir lo que está viviendo y que tenga claro que no es culpable de lo que le pasa. La meritocracia muchas veces es un engaño; hay desigualdades estructurales que condicionan enormemente las oportunidades y, al final, todos somos vulnerables y necesitamos acompañarnos. Precisamente, esa vulnerabilidad es lo que nos permite construir vínculos profundos, solidaridad y cooperación.

El Club Tennis Vic recauda 2.000 € para la Fundación Impulsa durante la inauguración de la temporada de piscina

El Club Tennis Vic ha entregado un donativo de 2.000 euros a la Fundación Impulsa, fruto de la jornada solidaria celebrada este sábado con motivo de la inauguración de la temporada de piscina. 

La iniciativa contó con una gran participación por parte de los socios y socias del Club, que contribuyeron a la causa solidaria a través de las entradas del evento. Gracias a esta implicación, se recaudaron 1.200 euros, una cifra que el Club Tennis Vic decidió complementar hasta los 2.000 euros para reforzar su compromiso con el acompañamiento de jóvenes en situación de vulnerabilidad.

El acto contó con la presencia de Juli Ferrer, vicepresidente de Embajadas de la Fundación Impulsa, que quiso acompañar al club en esta jornada tan especial y agradecer personalmente su implicación con la misión de la entidad. Por su parte, el presidente del Club Tennis Vic, Miquel Vilardell, y la secretaria y miembro de la Junta, Carme Sayós, inauguraron la piscina de verano de la entidad y explicaron la vinculación entre ambas entidades y la acción solidaria llevada a cabo este año en este evento.

Este gesto solidario se enmarca dentro del convenio de colaboración que la Fundación Impulsa y el Club Tennis Vic mantienen desde hace unos meses con el objetivo de generar nuevas oportunidades educativas, personales y deportivas para los jóvenes Impulsers. Una alianza que comparte valores como el esfuerzo, la superación personal, el compromiso y la igualdad de oportunidades.

Desde la Fundación Impulsa queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al Club Tennis Vic, a su junta directiva, a los socios y socias y a todas las personas que participaron en esta jornada solidaria. Su implicación contribuye a hacer posible que más jóvenes puedan seguir formándose en Osona y construyendo su futuro con el apoyo del Método Impulsa.

EY se convierte en Organización Impulsora de la Fundación Impulsa

La Fundación Impulsa incorpora a EY como nueva Organización Impulsora, una alianza que refuerza el compromiso compartido con la generación de oportunidades para los jóvenes y con la construcción de una sociedad más inclusiva.

Con una trayectoria internacional consolidada en el ámbito de los servicios profesionales, la auditoría, la consultoría, la fiscalidad y la estrategia empresarial, EY destaca por su voluntad de generar valor a largo plazo para las personas, las organizaciones y la sociedad. Su propósito, “Building a better working world” (Construyendo un mundo laboral mejor), pone el foco en el desarrollo del talento, el liderazgo y la creación de un impacto positivo, unos valores que conectan plenamente con la misión de la Fundación Impulsa.

A través de esta vinculación, EY pasa a formar parte de la red de Organizaciones Impulsoras que hacen posible el Método Impulsa, contribuyendo a ofrecer oportunidades reales a jóvenes en situación de vulnerabilidad para que puedan cursar estudios de Formación Profesional y desarrollar su proyecto de vida con más herramientas, confianza y perspectivas de futuro.

La incorporación de EY como Organización Impulsora va más allá de una colaboración económica. Representa la suma de esfuerzos entre dos organizaciones que comparten la convicción de que el talento, cuando dispone de las oportunidades adecuadas, se convierte en un motor de transformación social. En este sentido, la experiencia y el conocimiento de EY en ámbitos como el liderazgo, la innovación, la transformación empresarial y el desarrollo profesional aportan un valor añadido al ecosistema que acompaña a los jóvenes Impulsers.

Para la Fundación Impulsa, contar con el apoyo de organizaciones referentes como EY es clave para seguir ampliando el impacto de su modelo de acompañamiento integral y continuar conectando el mundo educativo, social y empresarial con el objetivo de generar más oportunidades para los jóvenes.

Confiamos en los jóvenes

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